Reducir la ratio de estudiantes por aula

Evidencia

Reducir la ratio de estudiantes por aula


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Hay indicios de que cuanto menor es el número de estudiante por aula o por grupo de enseñanza, mayor es el abanico de metodologías que el profesorado puede emplear y mayor es la atención que cada estudiante recibe, lo que se traduce en una mejora de los resultados del alumnado.

Impacto

Evidencias internacionales

Reducir la ratio de estudiantes por aula parece generar un progreso adicional de unos tres meses, de media. Intuitivamente, parece evidente que reducir dicha ratio mejorará la calidad de la enseñanza y el aprendizaje, por ejemplo, aumentando la cantidad de comentarios de calidad o la atención individualizada que recibe el alumnado. Sin embargo, de media, las evidencias no revelan efectos particularmente importantes ni evidentes hasta que la ratio se reduce considerablemente, a menos de 20 o incluso 15 estudiantes. Parece muy complicado lograr mejoras cuando la ratio se reduce de forma modesta, a cifras superiores a 20 estudiantes, por ejemplo, con una reducción de 30 a 25 estudiantes.

La cuestión clave parece ser si la reducción es lo suficientemente significativa para permitir que el profesorado cambie su metodología de enseñanza cuando trabaja con un grupo más reducido de estudiantes y si, como consecuencia, el alumnado modifica sus conductas de aprendizaje. Si no se produce ningún cambio, entonces, quizás no resulte sorprendente que sea poco probable que el aprendizaje mejore. Cuando un cambio en la metodología de enseñanza viene acompañado de una reducción de la ratio de estudiantes por aula (algo que parece difícil de conseguir hasta que las aulas tengan menos de unos 20 estudiantes), entonces, se pueden identificar beneficios en el rendimiento escolar, además de las mejoras observadas en la conducta y la actitud. En algunos estudios, estos beneficios persisten varios años (desde el inicio de la educación primaria hasta, al menos, el final de la educación primaria).

Existen ciertas evidencias de que la reducción de la ratio de estudiantes por aula puede resultar más efectiva cuando viene acompañada del desarrollo profesional del profesorado centrado en las metodologías y habilidades docentes. Algunas evidencias sugieren que se documentan efectos ligeramente superiores en alumnado con un bajo rendimiento y, en el caso de estudiantes muy jóvenes, el alumnado que tiene un nivel socioeconómico más bajo.

Las aulas con menos estudiantes también pueden brindar más oportunidades al profesorado para que desarrolle nuevas habilidades y metodologías.

Evidencias en España

​​​​​​​En España no se han identificado estudios experimentales que investiguen la correlación de una disminución de la ratio alumnos-profesor con el rendimiento académico. Este objeto de estudio se ha abordado a través de análisis estadísticos, basados en los informes realizados por organismos internacionales, que confirman que la ratio del número de estudiantes por profesor en España está por debajo del promedio de la OCDE. Según el Informe Talis 2018[1], en primaria la ratio es de 13 estudiantes por docente, 9 estudiantes menos que en Francia. Este mismo informe[2] recoge la percepción de los docentes al respecto. El 85% de los docentes manifestaron que dedicarían un incremento del presupuesto en reducir el tamaño de las clases contratando más personal.

Es, precisamente, la percepción de los docentes al respecto y el impacto que tiene la ratio sobre su estado anímico y desempeño profesional, lo que ha sido objeto de los estudios al respecto en España. Basados en cuestionarios y entrevistas, recogen una percepción mayoritaria sobre la necesidad de reducir la ratio y, con especial énfasis, cuando se abordan necesidades educativas especiales. A esta tipología de estudios y conclusiones responden las dos referencias de investigaciones que se presentan: Casla et al. (2014), Díaz y Caballero (2014).

Si bien no se ha podido evidenciar que la reducción de la ratio impacta positivamente en la mejora del rendimiento académico del alumnado, sí parece que influiría en el desempeño profesional y el bienestar emocional del docente.

 

[1] https://www.educacionyfp.gob.es/inee/dam/jcr:047dfc41-acf6-444a-8e4e-4e5916343a88/talis2018-online-20190807.pdf

[2] https://www.magisnet.com/2019/06/talis-2018-asi-se-ven-los-profesores-y-directores-en-espana/

¿Qué eficacia tiene?

Reducir la ratio de estudiantes por aula parece generar un progreso adicional de unos tres meses, de media. Intuitivamente, parece evidente que reducir dicha ratio mejorará la calidad de la enseñanza y el aprendizaje, por ejemplo, aumentando la cantidad de comentarios de calidad o la atención individualizada que recibe el alumnado. Sin embargo, de media, las evidencias no revelan efectos particularmente importantes ni evidentes hasta que la ratio se reduce considerablemente, a menos de 20 o incluso 15 estudiantes. Parece muy complicado lograr mejoras cuando la ratio se reduce de forma modesta, a cifras superiores a 20 estudiantes, por ejemplo, con una reducción de 30 a 25 estudiantes.

La cuestión clave parece ser si la reducción es lo suficientemente significativa para permitir que el profesorado cambie su metodología de enseñanza cuando trabaja con un grupo más reducido de estudiantes y si, como consecuencia, el alumnado modifica sus conductas de aprendizaje. Si no se produce ningún cambio, entonces, quizás no resulte sorprendente que sea poco probable que el aprendizaje mejore. Cuando un cambio en la metodología de enseñanza viene acompañado de una reducción de la ratio de estudiantes por aula (algo que parece difícil de conseguir hasta que las aulas tengan menos de unos 20 estudiantes), entonces, se pueden identificar beneficios en el rendimiento escolar, además de las mejoras observadas en la conducta y la actitud. En algunos estudios, estos beneficios persisten varios años (desde el inicio de la educación primaria hasta, al menos, el final de la educación primaria).

Existen ciertas evidencias de que la reducción de la ratio de estudiantes por aula puede resultar más efectiva cuando viene acompañada del desarrollo profesional del profesorado centrado en las metodologías y habilidades docentes. Algunas evidencias sugieren que se documentan efectos ligeramente superiores en alumnado con un bajo rendimiento y, en el caso de estudiantes muy jóvenes, el alumnado que tiene un nivel socioeconómico más bajo.

Las aulas con menos estudiantes también pueden brindar más oportunidades al profesorado para que desarrolle nuevas habilidades y metodologías.

Coste

La reducción del tamaño de las clases para que pueda proporcionar un efecto beneficioso significativo probablemente es cara. Las pruebas sugieren que las clases deberían reducirse a entre 15 y 20 estudiantes. Los costes del profesorado derivados de dividir una clase de 30 estudiantes en 2 clases de 15 estudiantes cada una sería de alrededor de 950 € por estudiante. Esta cifra no contempla el coste de aulas adicionales. Los costes totales se han estimado como altos.

¿Qué debes tener en cuenta?

    Antes de implementar esta estrategia en un entorno educativo, se debe tener en cuenta lo siguiente:

    1. Es poco probable que reducir ligeramente la ratio de estudiantes por aula (por ejemplo, de 30 a 25 estudiantes) sea rentable en comparación con otras estrategias.

    2. Reducir la ratio de estudiantes por aula en el caso de alumnado de menor edad puede proporcionar beneficios a más largo plazo.

    3. Las aulas con menos estudiantes solo afectan al aprendizaje si la reducción permite que el profesorado enseñe de otro modo. ¿Se ha considerado cómo se ajustarán las estrategias docentes y qué desarrollo profesional se necesitará?

    4. Los beneficios de la reducción de la ratio de estudiantes por aula probablemente se deriven de la mayor flexibilidad para organizar al alumnado y la calidad y cantidad de feedback que recibe (véase feedback). ¿Se ha considerado cómo organizar el aprendizaje en aulas con menos estudiantes y cómo mejorar el feedback que se ofrece al alumnado?

    5. Como alternativa a la reducción de la ratio de estudiantes por aula, ¿se ha considerado cambiar la forma en que se asigna al personal (tanto profesorado titular como profesorado auxiliar) para que pueda trabajar de una forma más intensa con grupos más reducidos? (véase clases en grupos reducidos)

Ver Apéndice

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