Intervenciones en la expresión oral

Evidencia

Intervenciones en la expresión oral


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Impacto


+ 5 meses


Las estrategias pedagógicas relativas a la expresión oral destacan la importancia de la expresión oral y la interacción verbal en el aula, y se basan en la idea de que la comprensión y la competencia lectora se benefician del debate explícito del contenido o de los procesos de aprendizaje, o de ambos. Las metodologías sobre expresión oral incluyen:

  • La lectura en voz alta de textos seleccionados y debates sobre libros con alumnado de corta edad.

  • La ampliación explícita del vocabulario oral del alumnado.

  • El uso de preguntas estructuradas para desarrollar la comprensión lectora.

  • La utilización de diálogos e interacciones con propósitos definidos centrados en el plan de estudios.

El objetivo de estas intervenciones es promover la articulación de ideas y la expresión oral del alumnado. Por tanto, las estrategias pedagógicas relativas a la expresión oral tienen cierta similitud con las metodologías centradas en la metacognición, que posibilitan una conversación explícita sobre el aprendizaje en el aula (como la filosofía para el alumnado), y con las metodologías de aprendizaje colaborativo, que fomentan la conversación entre el alumnado y la interacción en grupos (como la reflexión en equipo).

Impacto

Evidencias internacionales

En general, los estudios sobre este tipo de estrategias docentes coinciden en indicar un impacto positivo en el aprendizaje, principalmente en las competencias relativas a la expresión oral y la comprensión lectora. De media, el alumnado que participa en intervenciones sobre la expresión oral logra un progreso aproximado de cinco meses adicionales en el transcurso de un año.

Todo el alumnado parece beneficiarse de estas metodologías, pero algunos estudios revelan efectos ligeramente mayores en alumnado de corta edad y de entornos desfavorecidos (un progreso de hasta seis meses adicionales).

De media, parece que algunas de estas estrategias son más eficaces que otras. Las actividades relacionadas directamente con la comprensión de textos o la resolución de problemas parecen tener un impacto mayor. También hay indicios concordantes que abogan por la lectura al alumnado de corta edad y animarle a responder preguntas y hablar sobre la historia con una persona adulta cualificada. Varios estudios señalan los beneficios de contar con profesorado auxiliar cualificado para desarrollar de forma eficaz tanto las competencias de expresión oral como los resultados previstos en lectura.

En cambio, las metodologías más generales sobre «lenguaje global», que se centran en el significado y la comprensión personal, no parecen lograr tan buenos resultados como las que incluyen actividades más interactivas y dialógicas.

En cualquier proceso pedagógico relativo a la expresión oral, se asocian determinados factores a mayores logros académicos, lo que sugiere que es importante ponerlos en práctica de forma rigurosa. Por ejemplo, las metodologías cuyo objetivo explícito es desarrollar el vocabulario oral funcionan mejor cuando están relacionadas con el contenido que se está estudiando en ese momento y cuando implican el uso activo y provechoso de vocabulario nuevo. Del mismo modo, las estrategias que se sirven de la tecnología son más eficaces cuando la tecnología se utiliza como medio para fomentar el trabajo colaborativo y la interacción entre el alumnado, en lugar de tener una función directa de enseñanza o tutoría. La mayoría de los estudios coinciden en la importancia de que la aplicación de la metodología vaya acompañada de formación y desarrollo o apoyo del profesorado.

Evidencias en España

​​​​​​​En España la mayor parte de los estudios experimentales sobre la expresión oral se relacionan con dos focos: el aprendizaje de lenguas extranjeras y la prevención de dificultades en el lenguaje y, específicamente, en el habla. Este hecho contrasta con la falta de estudios de este tipo ligados a metodologías que han tenido gran acogida en el país y que trabajan de forma muy pautada con el desarrollo de la argumentación oral, como es el caso del programa Filosofía para Niños.

Las investigaciones apuntan a la necesidad de entrenar a los estudiantes en la destreza oral desde edades tempranas, como un recurso para prevenir dificultades en el proceso de aprendizaje posterior en lecto-escritura, además de alteraciones de lenguaje que tienen una repercusión importante en el éxito escolar. En esta línea se encuentra el estudio de Gallego y Gómez (2011) que evaluó un programa de desarrollo de habilidades en el nivel morfosintáctico en niños de 5 años. Todos los alumnos del grupo experimental, después de implementado el programa, normalizaron su lenguaje en el nivel morfosintáctico. Esta mejora se constantó en las puntaciones relativas a repetición de frases y en expresión verbal espontánea. Se demostró en esta muestra que las alteraciones morfosintácticas se dieron más en los niños que en las niñas: un 68,8% de los niños presentaron alteraciones en la «forma» del lenguaje, frente a un 31,3% de niñas que cometieron incorrecciones.

Por otro lado, Prieto y Cantón (2015) evaluaron el nivel de competencia lingüística, en su vertiente oral descriptiva, del alumnado de 4º de Educación Primaria. Los resultados concluyeron que el alumnado se encontraba, principalmente, dentro de un nivel medio. A destacar que la cuarta parte del total de alumnos presentaron déficits en expresión oral. Por otra parte, se constató, por género, una clara diferencia a favor de las alumnas en la prueba oral. En cuanto al tipo de centro, no se apreciaron diferencias en el rendimiento lingüístico entre alumnos de centros públicos y privados.

En relación con la expresión oral y el aprendizaje de lengua extranjera (inglés), la tesis de Hidalgo (2018) exploró el potencial de la interacción oral. Se apreciaron más diferencias al comparar la competencia general de dos grupos: la producción oral de los alumnos de 10-11 años era más compleja, correcta y fluida que la de los aprendices de 8-9 años. Gracias a la repetición de la tarea, ciertas dimensiones de la competencia lingüística de los alumnos más jóvenes mejoraron de manera notable, en especial aspectos de la complejidad estructural, mientras que la mejora no fue tan destacada en la producción de los mayores. Por último, los resultados confirmaron que los jóvenes aprendices de lenguas extranjeras eran capaces de completar tareas comunicativas en la lengua meta, empleando su lengua materna de manera moderada y con funciones que facilitaron la realización de la tarea.

Es de interés también el foco de estudio de Puertas et al. (2019), que evaluó la eficacia de un programa de entrenamiento para padres, destinado a la mejora de las dificultades en el habla y/o el lenguaje y también dirigido al tratamiento y la prevención de problemas de conducta, en niños desde los 3 años hasta los 5 años y 11 meses de edad. Todos los grupos comparados incrementaron sus puntuaciones en diversos instrumentos de evaluación del lenguaje. Sin embargo, únicamente el grupo que recibió la intervención presentó mejoría en la dimensión contenido del lenguaje, a través de la Prueba de Lenguaje Oral de Navarra Revisada. Los resultados avalaron la eficacia de los programas de entrenamiento para padres en la mejora de las dificultades del habla y el lenguaje (Law et al., 2003; Tosh, Arnott y Scarinci, 2017) y aportaron evidencia preliminar sobre la eficacia del programa en la consecución de mejoras en los niños de edades tempranas, sobre los aspectos semánticos del lenguaje.

¿Qué eficacia tiene?

En general, los estudios sobre este tipo de estrategias docentes coinciden en indicar un impacto positivo en el aprendizaje, principalmente en las competencias relativas a la expresión oral y la comprensión lectora. De media, el alumnado que participa en intervenciones sobre la expresión oral logra un progreso aproximado de cinco meses adicionales en el transcurso de un año.

Todo el alumnado parece beneficiarse de estas metodologías, pero algunos estudios revelan efectos ligeramente mayores en alumnado de corta edad y de entornos desfavorecidos (un progreso de hasta seis meses adicionales).

De media, parece que algunas de estas estrategias son más eficaces que otras. Las actividades relacionadas directamente con la comprensión de textos o la resolución de problemas parecen tener un impacto mayor. También hay indicios concordantes que abogan por la lectura al alumnado de corta edad y animarle a responder preguntas y hablar sobre la historia con una persona adulta cualificada. Varios estudios señalan los beneficios de contar con profesorado auxiliar cualificado para desarrollar de forma eficaz tanto las competencias de expresión oral como los resultados previstos en lectura.

En cambio, las metodologías más generales sobre «lenguaje global», que se centran en el significado y la comprensión personal, no parecen lograr tan buenos resultados como las que incluyen actividades más interactivas y dialógicas.

En cualquier proceso pedagógico relativo a la expresión oral, se asocian determinados factores a mayores logros académicos, lo que sugiere que es importante ponerlos en práctica de forma rigurosa. Por ejemplo, las metodologías cuyo objetivo explícito es desarrollar el vocabulario oral funcionan mejor cuando están relacionadas con el contenido que se está estudiando en ese momento y cuando implican el uso activo y provechoso de vocabulario nuevo. Del mismo modo, las estrategias que se sirven de la tecnología son más eficaces cuando la tecnología se utiliza como medio para fomentar el trabajo colaborativo y la interacción entre el alumnado, en lugar de tener una función directa de enseñanza o tutoría. La mayoría de los estudios coinciden en la importancia de que la aplicación de la metodología vaya acompañada de formación y desarrollo o apoyo del profesorado.

Coste

Los costes totales se han estimado como muy bajos, alrededor de 35 € por estudiante. Los costes económicos directos se limitan a recursos adicionales, como libros para debatir, además del desarrollo profesional para el profesorado, que probablemente aumenta los efectos beneficiosos para el aprendizaje. 

¿Qué debes tener en cuenta?

    Antes de implementar esta estrategia en un entorno educativo, se debe tener en cuenta lo siguiente:

    1. ¿Cómo se puede ayudar al alumnado a hacer explícito su aprendizaje a través de la expresión verbal?

    2. ¿Cómo se pueden adaptar las actividades de expresión oral a la etapa actual de desarrollo del alumnado, para que amplíe su aprendizaje y estén relacionadas con el plan de estudios?

    3. ¿Qué formación deberían recibir las personas adultas involucradas para garantizar que modelan y desarrollan las competencias de expresión oral del alumnado?

    4. Si se usa la tecnología, ¿cómo se puede garantizar que el alumnado habla sobre su aprendizaje e interactúa con el resto de la clase de forma eficaz?

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