Agrupación por niveles de rendimiento dentro del aula

Evidencia

Agrupación por niveles de rendimiento dentro del aula


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La agrupación por niveles de rendimiento dentro del aula implica estructurar al alumnado para actividades o temas concretos, como, por ejemplo, la alfabetización. Se agrupa al alumnado con niveles actuales de rendimiento similares, por ejemplo, en mesas específicas, pero sigue siendo el profesorado habitual o auxiliar el que imparte las clases y, por lo general, todo el alumnado tiene el mismo plan de estudios.

El objetivo de este tipo de agrupación es hacer coincidir las tareas, las actividades y el apoyo con las capacidades actuales del alumnado, de modo que todo el alumnado tenga un nivel adecuado de desafío académico.

La agrupación dentro del aula puede incluir el uso de otras metodologías, como el aprendizaje colaborativo o estrategias específicas (véase estrategias de comprensión lectora).

Aunque la agrupación dentro del aula se describe a veces como «agrupación por capacidades», aquí se hace referencia a «rendimiento» en lugar de a «capacidad», ya que los centros generalmente emplean mediciones de desempeño actual para agrupar al alumnado y no mediciones relacionadas con sus capacidades.

Para obtener información sobre estudios relativos al impacto de la agrupación del alumnado por niveles de rendimiento en diferentes clases, se puede consultar la entrada del Toolkit relativa a la «agrupación por niveles dentro o entre las clases». El Toolkit no aborda otros tipos de agrupaciones por niveles de rendimiento, como la agrupación en distintos cursos, y la enseñanza a alumnado con alto rendimiento en cursos posteriores, ya que se usan con menos frecuencia.

Impacto

Evidencias internacionales

Los estudios sobre la agrupación por niveles de rendimiento dentro del aula indican que es probable que sea una estrategia beneficiosa para todo el alumnado, logrando una media de tres meses adicionales de progreso. Sin embargo, parece que tiene menos ventajas para el alumnado con bajo rendimiento que para el resto. Esta estrategia pedagógica puede tener un impacto sobre resultados no académicos, como la confianza. Algunos estudios a partir de una base empírica más amplia concluyen que la agrupación del alumnado según el nivel de rendimiento puede tener efectos negativos a largo plazo en las actitudes y la implicación del alumnado con bajo rendimiento, por ejemplo, desincentivando la creencia de que su rendimiento puede mejorar a base de esfuerzo.

 

Evidencias en España

Pese a que ha sido un tema de interés para la comunidad educativa y los gestores públicos, en España no existe una línea de estudios experimentales en relación con esta estrategia.

En cualquier caso, los análisis correlativos parecen indicar que las agrupaciones por rendimiento dentro del aula en España ha pasado en la práctica a basarse en la adaptación del currículo a distintos grupos de alumnos y alumnas, en función de su rendimiento. Y esta estrategia se ha presentado más como una forma de gestionar la atención a la diversidad, cuando la configuración heterogénea del grupo clase no ha funcionado, que como un medio para la mejora del rendimiento de todo el alumnado. En el estudio de Merino et al. (2016-2017) los resultados mostraron que existe mucha variedad y complejidad en la definición de comprensividad en las prácticas y opciones de los centros educativos, y que es mucho más difícil no establecer separaciones por nivel en centros de alta complejidad social. En los centros con menor complejidad, la comprensividad responde más a opciones de cada centro.

También se ha demostrado que aquellos alumnos que han sido objeto de este criterio de atención (con adaptaciones curriculares, con clases individuales separados del grupo o con procedimientos de desdoblamiento del grupo clase en materias específicas) por su bajo rendimiento, no han realizado una evolución positiva en este aspecto. Ramírez (2012) mostró en su estudio que el diseño de problemas matemáticos atendiendo a las características del alumnado, distribuyendo los estudiantes en grupos de nivel de competencia curricular, permitió aumentar el nivel competencial de los y las estudiantes de cuarto de educación primaria de la muestra estudiada en el área de matemáticas. No obstante, en mínimos casos, se encontraron alumnos y alumnas que mantuvieron sus puntuaciones tras la aplicación del programa, así como otros que experimentaron un retroceso. ​​​​​​​

¿Qué eficacia tiene?

Los estudios sobre la agrupación por niveles de rendimiento dentro del aula indican que es probable que sea una estrategia beneficiosa para todo el alumnado, logrando una media de tres meses adicionales de progreso. Sin embargo, parece que tiene menos ventajas para el alumnado con bajo rendimiento que para el resto. Esta estrategia pedagógica puede tener un impacto sobre resultados no académicos, como la confianza. Algunos estudios a partir de una base empírica más amplia concluyen que la agrupación del alumnado según el nivel de rendimiento puede tener efectos negativos a largo plazo en las actitudes y la implicación del alumnado con bajo rendimiento, por ejemplo, desincentivando la creencia de que su rendimiento puede mejorar a base de esfuerzo.

Coste

La agrupación por niveles de rendimiento dentro del aula tiene pocos costes económicos asociados. Pueden ser necesarios otros gastos destinados a recursos docentes adicionales para los distintos grupos. Los costes totales se han estimado como muy bajos.

¿Qué debes tener en cuenta?

    Antes de implementar esta estrategia en un entorno educativo, se debe tener en cuenta lo siguiente:

    1. ¿Cómo decidir qué asignaturas o actividades se agrupan según el nivel de rendimiento actual y cuáles no?

    2. ¿Cómo garantizar que todo el alumnado recibe una enseñanza de gran calidad cuando hay diferentes grupos que realizan distintas tareas o requieren diferentes estrategias docentes?

    3. ¿Cómo minimizar el riesgo de asignar al alumnado un grupo equivocado? ¿Se ha evaluado si el criterio de agrupación podría ser perjudicial para parte del alumnado? Para el alumnado más joven, ¿se ha tenido en cuenta su edad relativa dentro del grupo de edad correspondiente al curso?

    4. ¿Son flexibles las modalidades de agrupación? El alumnado progresa a ritmos distintos, por lo que es importante que se supervise y evalúe la metodología para minimizar cualquier asignación desacertada a un grupo determinado y garantizar que supone un reto para todo el alumnado.

    5. ¿Cómo se va a supervisar el impacto de la agrupación en relación con la implicación y las actitudes del alumnado hacia el aprendizaje, en particular del alumnado con un rendimiento menor?

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