¿Quién lo escribió?

Georg Friedrich Händel nació el 23 de febrero de 1685 (el mismo año que otro gran compositor, Johann Sebastian Bach) en Halle, ciudad del norte de Alemania. Desde muy pequeño mostró interés por la música, pero su padre prefería que estudiase para abogado. Por ello, Händel combinó los estudios de derecho con los musicales. Finalmente, dejaría el derecho para concentrarse en lo que realmente le hacía disfrutar: la música.

Progresó con rapidez en los estudios de órgano, clave y violín, además de composición. A los 18 años ya tenía un trabajo de organista en una iglesia. Poco después empezó a trabajar en la Ópera de Hamburgo, donde primero hizo de violinista y, después, de clavecinista. Durante su estancia en Hamburgo empezó a componer las primeras obras.

Tras una estancia en Italia, se trasladó a Londres. Con 26 años, ya tenía suficiente experiencia como para componer óperas, oratorios y música instrumental de gran calidad, como la Water Music (Música acuática), una composición para orquesta que se interpretó en unos festejos que se celebraron en el río Támesis..., ¡en un barco! La pieza gustó tanto al rey que la hizo repetir hasta tres veces. Su fama, no obstante, le llegó principalmente a raíz de los oratorios, especialmente El Mesías.

Pese a sus viajes ocasionales a Alemania, Händel se sentía muy a gusto en Inglaterra, y en 1727 obtuvo la nacionalidad británica. Con su compañía de ópera, recorrió el país interpretando sus nuevas creaciones. Händel centró toda su vida en la música, y quizá por ello nunca contrajo matrimonio ni tuvo hijos.

Con el tiempo, este compositor sufrió problemas de salud que lo dejaron prácticamente ciego, pero, aun así, nunca perdió su dedicación a la música. Finalmente, Händel murió en 1759 en su casa de Londres. Dejó sus pertenencias a sus criados y amigos, y a casas de caridad. En aquella misma casa, muchos años después vivió una estrella del rock y la guitarra eléctrica como fue Jimi Hendrix. Cuando Hendrix descubrió que Händel había vivido en su misma casa, se entusiasmó y rápidamente fue a comprar una grabación de El Mesías. Hay quien dice que se interesó tanto por Händel que incluso utilizaba melodías suyas en sus solos de guitarra. ¡A ver si descubrís alguna en este vídeo!

La producción musical de Händel es muy amplia y variada. Su música está presente hoy día en salas de concierto, teatros de ópera, iglesias y... ¡campos de fútbol! No, no nos hemos vuelto locos. Resulta que el himno de la Champions League está basado en una pieza de Händel titulada Zadok the Priest. Si las escucháis y las comparáis, ¡veréis cómo se parecen!