¿Qué es El Mesías?
El Mesías es una obra que puede clasificarse como un oratorio. En un oratorio se explica con música una historia religiosa o sagrada. Generalmente, se trata de obras con solistas, orquesta y coro, con este último elemento como protagonista, ya que explica y comenta la historia a la audiencia. Podríamos decir que es como una ópera, pero sin representar. Precisamente, Händel desarrolló una forma propia de explicar estas historias bíblicas al utilizar en ellas ideas de la ópera. En el oratorio se prescinde del vestuario y de la dramatización en escena. Puede haber personajes, pero no interactúan entre sí.
Recitativo, aria y coro
En El Mesías (como en todos los oratorios), encontramos tres tipos de números: los recitativos, las arias y los coros. El recitativo es un tipo de música que se caracteriza por su parecido con el habla. Tal y como su nombre indica, es como un recitado, pero con entonación musical. El recitativo puede ser secco, es decir, acompañado únicamente de la voz y el teclado, o acompagnato, donde la voz está acompañada por la orquesta. En El Mesías encontramos ejemplos de los dos tipos. La función del recitativo es introducir temas nuevos que se desarrollarán en las arias.
Una aria es una pieza vocal (aunque también encontramos arias instrumentales) con acompañamiento de orquesta, y normalmente forma parte de una ópera o un oratorio. Podríamos decir que es como una canción, pero de mayor complejidad. En El Mesías, cada solista tiene sus arias, que suelen estar precedidas de un breve recitativo. En las arias, Händel crea los momentos más emotivos de El Mesías y muestra su capacidad y técnica compositiva. Un buen ejemplo de ello es el aria de soprano «Rejoice greatly», donde se puede comprobar cómo Händel siempre ponía a prueba las habilidades de sus cantantes.
Por último, encontramos los coros, parte esencial de El Mesías, donde se va explicando y comentando la historia. Händel halla en los coros el medio perfecto para experimentar con distintas formas de reflejar el texto en la música. En el concierto escucharéis coros llenos de alegría con el uso de las trompetas y los timpani (término italiano para denominar a los timbales), como «Glory to God», y otros más dramáticos, como por ejemplo «Surely He Hath Borne Our Griefs».
Händel no deja nada al azar y combina los elementos de tal forma que nunca se pierde el interés, a pesar de la larga duración de El Mesías. Va creando pequeñas escenas que se inician con un breve recitativo que da paso a un aria, y finalmente todo culmina en un coro. Este esquema se va repitiendo a lo largo de toda la obra. Aquí podéis escuchar un ejemplo:
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Recitativo contralto
«Behold a Virgin Shall Conceive»
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Ària contralt
«O Thou That Tellest Good Tidings to Zion»
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Cor
«O Thou That Tellest Good Tidings to Zion»
En los oratorios también podemos encontrar fragmentos puramente instrumentales. En el caso de El Mesías, solo hay un par de ejemplos: la «Sinfonia» y la «Pifa». La «Sinfonia» es el primer número de El Mesías y tiene la función de crear el ambiente adecuado para el inicio de la obra y para preparar al público. La «Pifa» es un baile que nos indica la llegada de los pastores con unas sonoridades que nos recuerdan a una gaita.
El estreno
The Great Music Hall, Dublín
Durante su estancia en Dublín, Händel quiso ofrecer un concierto benéfico a favor de entidades de caridad, y decidió presentar El Mesías. El concierto se celebró en The Great Music Hall y levantó tanta expectación que incluso en los periódicos se pedía a los hombres que asistiesen sin espada, y a las mujeres, sin faldas anchas, para poder aprovechar más el espacio. El concierto se celebró en horario de mediodía, a diferencia del horario de tarde o noche, al que los espectadores estaban —y estamos— acostumbrados. Sorprende saber que, al comprar la entrada para el concierto, obtenían una entrada gratuita con la que podían ver el ensayo general de la obra. Meses después, Händel organizó un segundo concierto de El Mesías, pero esta vez los ingresos fueron todos para él.