La conquista cultural del Islam
La prohibición o la resistencia a la música se hizo insostenible cuando la expansión islámica llegó a Persia y a Bizancio, y entró en contacto con esas dos civilizaciones culturalmente tan avanzadas. Los pueblos conquistados no tardaron en «conquistar» culturalmente a los vencedores.
Así fue cómo la cultura islámica descubrió la herencia de las civilizaciones griega, romana, asiria, babilónica y egipcia.
Muchos hombres y mujeres convertidos en esclavos introdujeron, gracias a la belleza de sus voces, el gusto por la música: una persona sin libertad tiene muchos sentimientos profundos por expresar. La música nos sirve para expresar dolor, deseo, miedo, risa...