¿Cómo describir los olores?:
La estrecha relación entre los olores y las emociones

Un lenguaje de las emociones

A diferencia de las percepciones que nos brindan los otros sentidos, los olores no tienen propiedades que puedan medirse o clasificarse fácilmente: un olor no es alto o bajo, grave o agudo, cálido o frío (aunque, en algunos casos, nos sirvamos de adjetivos como estos para calificarlos).

Los olores tienen, en cambio, una estrecha relación con aspectos subjetivos y emocionales.

Así, se puede decir que el lenguaje que utilizamos para referirnos a los olores no es un lenguaje objetivo que asigna, mide o clasifica sino que, por el contrario, es un lenguaje evocativo, es decir: nos suele recordar emociones que en un determinado olor ha provocado en nosotros.