

Con la caída del Imperio romano y la expansión del cristianismo (que prohibió el uso del perfume por su función sensual), desaparecieron en Europa los conocimientos sobre el perfume. La llegada de las cruzadas a Tierra Santa entre los siglos XI y XII, devolvió a los europeos el placer del uso de materias aromáticas.
El perfume de base alcohólica y aceites esenciales, tal como se conoce hoy en día, surgió a finales del siglo XIV. Fue famosa el "Agua de la Reina de Hungría". Este perfume, comercializado durante varios siglos, era una mezcla de azahar, rosa, menta, melisa, limón y romero.

Isabel de Hungría es la primera persona que empleó perfume en Europa, denominado 'Agua de Hungría'
