Henri Matisse desarrolló en sus últimos años la técnica de los papeles cortados, con la cual creó muchas de sus obras más célebres y admiradas. Pero el descubrimiento de esta técnica vino en parte condicionado por una limitación: en aquellos años Matisse se tenía que estar a la cama o en una silla de ruedas, y esto lo llevó a sustituir las pinturas, los pinceles, las teles y los disolventes por hojas de papel que ya estaban pintados. Esta fórmula aparentemente accidental encajaba con la investigación constante del artista por la renovación del arte.
Tomando como punto de partida la exposición Chez Matisse, en este taller tomaremos nota de esta lección del artista para cambiar nuestra mirada sobre el arte a partir de ejercicios que nos hagan salir del que nos es conocido y nos lleven a experimentar la creación con otros límites para dar lugar a los descubrimientos, los cambios, la novedad... y la sorpresa.
De este modo, descubriremos el trabajo de artistas con otras capacidades que han impulsado el arte y que nos ayudan a comprender por qué las artes, y el mundo, tienen que ser inclusivos.
Objetivos de la actividad
Familiarizarse con la diversidad del arte moderno generada a partir de la experimentación y la exploración.
Comprender la diversidad y la inclusión como factores de evolución social y del arte.
Sensibilizarse hacia la diversidad y la inclusión en todos los ámbitos sociales.



