Son bien conocidos los artesanos del poblado de Deir eI-Medina, situado
cerca de la antigua Tebas, en la orilla occidental del Nilo. Allí vivían con
sus familias y se dedicaban a construir, decorar y equipar las tumbas para
los faraones del valle de los Reyes. Trabajaban por encargo del faraón y, a
cambio, recibían un sueldo fijo mensual a base de sacos de cereales y
cerveza. Eran funcionarios muy bien cualificados y verdaderos artistas...
Para construir su tumba, el faraón encomendaba la dirección de la obra a
un visir, que dirigía a los equipos que trabajaban en ella.




