Sin piedad pero con gracia
Goya sintió la necesidad de denunciar los principales defectos de la sociedad de su tiempo. Lo hizo con sentido del humor, pero sin dejar títere con cabeza. Aunque ¿cómo podía quejarse de la nobleza cuando era su principal cliente? Y aún más difícil, ¿cómo podía hacerse entender con imágenes? ¿Cómo se pueden dibujar la hipocresía o la ignorancia?
Lo hizo con la caricatura, que exagera los defectos, o utilizando los animales para representar ideas. Así, por ejemplo, el asno representa la ignorancia.
¿Queréis probarlo con el resto de animales?
Ignorancia
Noche y oscuridad
Superstición y brujería
Inconstancia y cambio
Demonio y mal
Charlatanismo
Conocimiento
Simplicidad
Locura
¡Bravísimo!, 1797-99, «Caprichos» [38], Madrid, MNP.
Como ilustrado que era, Goya intentaba representar las cosas de verdad. El mono podría representar aquí la simplicidad de los pintores que disimulan los defectos de sus modelos para quedar bien, en lugar de reflejarlos tal como son realmente.
Volaverunt, 1797-99, «Caprichos» [61], MNP.
La mariposa representa el cambio y la inconstancia, una de las críticas que se solía hacer a las mujeres. Se cree que Goya estaba acusando a la duquesa de Alba por sus continuos cambios de opinión en las relaciones con los hombres.
Sueño 2. Ensayo de brujas primerizas de primer vuelo, y con temor se prueban para trabajar, 1797-99, dibujo para «Capricho» [60], «Ensayos».
Los ilustrados estaban en contra de la brujería porque pensaban que podía causar mal, ya que en lugar de utilizar el conocimiento usaba supersticiones y rituales. Por ejemplo, los que invocaban al demonio, representado por el cabrón.
¡Qué pico de oro!, 1799, «Caprichos» [53], MNP.
El loro es símbolo del charlatanismo, de las personas que hablan sin decir nada en concreto o que dicen mentiras. Por contra, los ilustrados defendían los discursos basados en el conocimiento y el estudio.
Mal sueño, h. 1824-28, «Álbum de Burdeos I» o «Álbum G», [12], MNP.
Quizá el mismo Goya ha tenido una pesadilla de pájaros que le atacaban y se ha despertado angustiado. Los pájaros representan a menudo la locura o la imaginación exagerada, y este descontrol de la razón se convierte en un tema frecuente al final de su vida. Es un cambio en su pensamiento ilustrado.
¿Si sabrá mas el discipulo?, 1797-98, «Caprichos» [37], MNP.
Para los ilustrados la educación era lo más importante y debía ser para todo el mundo. Convirtiendo al maestro en asno, que representa la ignorancia, Goya denunciaba que era preciso cambiar la educación tradicional.
Allá va eso, 1799, «Caprichos» [66], MNP.
El gato simboliza aquí la brujería y la superstición porque no son conocimientos probados por la razón. Por ejemplo, dice la superstición que los gatos negros provocan mala suerte... ¿Alguien lo ha comprobado?
Linda maestra, 1799, «Caprichos» [68], MNP.
El búho es símbolo de la noche y también del conocimiento. Como aquí acompaña a unas brujas, quizá representa su saber. Goya critica que la superstición continúa viva porque este saber pasa de las viejas a las jóvenes.
Idioma universal, 1797-98, MNP.
La razón, el pensamiento, es lo más importante para los ilustrados. Pero cuando estamos dormidos la razón descansa y los pensamientos surgen desordenados y sin sentido. Los murciélagos representan la noche y los pensamientos oscuros y de miedo.
La tradición satírica
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