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Goya, un artista crítico

Imágenes y palabras

Las imágenes hablan… ¡pero no siempre entendemos lo que nos dicen! El título puede orientarnos en su interpretación, o al menos darnos una idea de cuál era el punto de vista del autor. Pero los de Goya no siempre ayudan a entender mejor lo que vemos. A veces, complementan la imagen haciéndola más comprensible, pero la mayoría de títulos son ambiguos y añaden nuevas interpretaciones o… ¡más confusión!

Si queréis comprobarlo, intentad averiguar a qué imagen corresponde cada texto… ¡no es tan fácil!
Escapan de las llamas
Aún aprendo
Ya es hora
Goya y la
Ilustración

Goya y la Ilustración

El espíritu crítico de Goya se deja ver en casi todas sus obras, y pone en evidencia las principales ideas de la Ilustración.
Fernando Brambila, Vista de la entrada al Real Museo por el lado de San Jerónimo, 1865, colección del Ministerio de Hacienda de España.
Pero, ¿qué es la Ilustración?

Nacida en Francia e Inglaterra a principios del siglo XVIII, fue un movimiento cultural de pensadores, científicos, escritores y artistas que defendían la capacidad del hombre de pensar por sí mismo gracias a la razón. Oponían la razón a la fe, el conocimiento a la superstición, la educación a la ignorancia, la justicia social al abuso de poder, la verdad a la mentira y la hipocresía. La Ilustración tuvo gran repercusión en las ideas políticas (como en el caso de la Revolución Francesa) e impulsó el reformismo y la modernización de Europa.

Goya y la Ilustración

La letra con sangre entra, 1777-85, Museo de Zaragoza.
En España, los ilustrados fueron bien recibidos en la corte de Carlos III, cuyo reinado fue calificado de despotismo ilustrado. Algunos de sus gobernantes y ministros, como Jovellanos o el conde de Floridablanca, fueron autores de importantes reformas de la economía (introduciendo en ciertos aspectos de la agricultura la libre iniciativa, abriendo un mercado común en todo el territorio nacional y también el mercado libre con América), de la educación (fundando y reformando las universidades y creando las academias) y de las obras públicas (potenciando la inversión del Estado).

En esta obra, Goya critica la educación tradicional, represora, intransigente y violenta, y la opone a la ilustrada: educar es desvelar el pensamiento a través del conocimiento, la observación y la investigación.

Goya y la Ilustración

Leandro Fernández de Moratín, 1799, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Nace un círculo ilustrado constituido por nobles influyentes —como los condes de Osuna—, escritores y artistas, entre los que destacaba el propio Goya. El círculo también incluye nombres como Benito Feijoo, crítico con la superstición; José Cadalso y Leandro Fernández de Moratín, este último amigo e inspirador de Goya en su visión crítica respecto a los derechos de las mujeres; Tomás de Iriarte y Félix María Samaniego, fabulistas crítico con la sociedad del momento, o Juan Agustín Ceán Bermúdez, político y crítico de arte, protector y amigo de Goya.

Goya y la Ilustración

Por descubrir el movimiento de la Tierra, ca. 1810-11, Álbum C [94], MNP.
Goya camufla hábilmente la crítica para esquivar el castigo y la censura. Este dibujo es una referencia clara a la inquisición y a la condena de Galileo por parte del Santo Oficio, institución que estuvo vigente en España hasta 1834.

Goya y la Ilustración

Murió la verdad, 1810-15, «Los desastres de la guerra» [79], MNP.
Tras la Guerra de Independencia, con la llegada al poder de Fernando VII, las esperanzas ilustradas se ven truncadas por el totalitarismo y la represión. Muchos ilustrados huyen al exilio, Goya inicia una etapa en la que se encierra en sí mismo. El fin de la Ilustración, el Siglo de las Luces, da paso al Romanticismo, época de pesimismo y subjetividad, de la que Goya es también máximo representante.

Este es el penúltimo grabado de la serie «Los desastres de la guerra», dedicado a la desaparición de la verdad (la libertad constitucional), en referencia a la política represora de Fernando VII. Solo llora por ella la justicia, representada por una mujer con una balanza.
CRÉDITOS
Coordinació i edició: Fundació “la Caixa”
Textos: Natàlia Javier
Disseny: Meritxell Piqué
Programació: Spanto Soft, S.L.
Goya, Carta de Goya a Martín Zapater. s/f [2 agosto 1794], Museo Nacional del Prado.
Goya, ¿Si sabrá más el dicípulo?, 1797-98, «Caprichos» [37], Museo Nacional del Prado.
Goya, Idioma universal, 1797-98, Museo Nacional del Prado.
Goya, Allá va eso, 1799, «Caprichos» [66], Museo Nacional del Prado.
Goya, Volaverunt, 1797-99, «Caprichos» [61], Museo Nacional del Prado.
Goya, Sueño 2. Ensayo de brujas primerizas de primer vuelo, y con temor se prueban para trabajar, 1797-99, dibujo para «Capricho» [60], «Ensayos».
Goya, ¡Qué pico de oro!, 1799, «Caprichos» [53], Museo Nacional del Prado.
Goya, Mal sueño, h. 1824-28, «Álbum de Burdeos I» o «Álbum G» [12], Museo Nacional del Prado.
Goya, ¡Bravísimo!, 1797-99, «Caprichos» [38], Madrid, Museo Nacional del Prado.
Goya, Linda maestra, 1799, «Caprichos» [68], Museo Nacional del Prado.
Goya, El Lazarillo de Tormes, 1808-1812, colección particular.
La Flaca, Barcelona, 1870.
Contraportada de Cu-Cut!, 13 de marzo de 1902. Biblioteca de Catalunya, Barcelona.
Caricatura de Lluís Bagaria.
Goya, Ya es hora, 1797-1799, «Caprichos» [80], Museo Nacional del Prado.
Goya, Escapan de las llamas, 1810-1812, «Los desastres de la guerra» [41], Museo Nacional del Prado.
Goya, Aun aprendo, h. 1825-28, «Álbum G» [54], Museo Nacional del Prado.
Goya, Leandro Fernández de Moratín, 1799, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Goya, Por descubrir el movimiento de la Tierra, h. 1810-11, «Álbum C» [94], Museo Nacional del Prado.
Fernando Brambila, Vista de la entrada al Real Museo por el lado de San Jerónimo, 1865,
colección del Ministerio de Hacienda de España.
Goya, La letra con sangre entra, 1777-85, Museo de Zaragoza.
Goya, Murió la verdad, 1810-15, «Los desastres de la guerra» [79], Museo Nacional del Prado.
Goya, Muchachos trepando a un árbol, 1791-92, Museo Nacional del Prado.
François Boucher, Paisaje con recolectores de cerezas, 1768, Kenwood House, Londres.
José Ribera, El niño cojo, 1642, Museo del Louvre.
Goya, La romería de San Isidro, 1820-23, Museo Nacional del Prado.
Isidre Nonell, Pobres esperando la sopa, 1899, Museo del Monasterio de Montserrat.
Ramón Casas, Garrote vil, 1894, MNCARS.
José Gutiérrez Solana, Máscaras bailando del brazo, 1938, Fundación Mapfre.
©José Gutierrez Solana, VEGAP, Barcelona, 2013.
Antonio Saura, Grand nu, 1950-1951, Colección de Arte Contemporáneo Fundación «la Caixa».
©Succession Antonio Saura / www.antoniosaura.org, VEGAP, 2014.
Manuel Millares, Cuadro 85, 1959, Colección de Arte Contemporáneo Fundación «la Caixa».
©Manuel Millares, VEGAP, Barcelona, 2013.
Ricard Terré, Semana Santa, Barcelona, 1957. ©Ricard Terré
Ricard Terré, Semana Santa, Barcelona, 1957. ©Ricard Terré