Imágenes y palabras
Las imágenes hablan… ¡pero no siempre entendemos lo que nos dicen! El título puede orientarnos en su interpretación, o al menos darnos una idea de cuál era el punto de vista del autor. Pero los de Goya no siempre ayudan a entender mejor lo que vemos. A veces, complementan la imagen haciéndola más comprensible, pero la mayoría de títulos son ambiguos y añaden nuevas interpretaciones o… ¡más confusión!
Si queréis comprobarlo, intentad averiguar a qué imagen corresponde cada texto… ¡no es tan fácil!
Escapan de las llamas
Aún aprendo
Ya es hora
Ya es hora, 1797-1799, «Caprichos» [80], MNP.
El título no nos ayuda demasiado… ¡es tan enigmático! Parece que unos frailes de aspecto extraño bostezan y se estiran, como si tuvieran sueño. El título podría querer decir entonces que ya es hora de irse a dormir. Pero ¿qué sentido tiene todo ello? Solo podemos especular… Como ilustrado, podría ser que estuviese denunciando a los clérigos por perezosos y poco trabajadores, y también que ya es hora de expulsarlos de los puestos de poder.
Escapan de las llamas, 1810-1812, «Los desastres de la guerra» [41], MNP.
Aquí el título es descriptivo, nos explica lo que está pasando en la imagen: unas personas huyen de un incendio provocado durante la guerra de Independencia. El grabado forma parte de «Los desastres de la guerra», serie que explicaba con mucho realismo los peores actos y consecuencias del conflicto.
Aun aprendo, h. 1825-28, «Álbum G» [54], MNP.
Aquí el título nos da la clave para interpretar la imagen: un viejo muy viejo, a juzgar por su larga barba blanca y por los bastones que necesita para caminar, nos dice que todavía aprende. Aunque su cuerpo está decrépito, su mente aún es joven y mantiene las ganas de aprender. Goya hizo este dibujo cuando ya era mayor y vivía exiliado en Francia, cansado y débil, pero todavía trabajando con energía.