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Contenidos teóricos y prácticos:
Imágenes
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Soy consciente de que, en términos de efectividad, las intervenciones que se llevan a cado de forma longitudinal (acciones continuadas) son más efectivas que aquellas puntuales. Es decir, diseñar un taller implica que existan varias actividades de forma longitudinal; si no, estaré realizando una actividad única.
He decidido, en mi planificación, realizar una única actividad o una sucesión de varias actividades (en una sesión o varias).
Para la creación de un taller o una selección de actividades, me he centrado en un bloque de contenidos y no he mezclado actividades de varios bloques si no siguen un hilo conductor.
He tenido en cuenta el tiempo que me ocupará cada actividad, al que debo añadir el de entrada y salida del alumnado, así como el de presentación de las actividades o talleres de la Fundación “la Caixa”.
He reflexionado sobre la ejecución de la actividad o taller y, por lo tanto, he reservado los espacios, instalaciones y materiales necesarios para su desarrollo.
He reflexionado sobre la ejecución de la actividad o taller y he decidido si será necesaria la presencia de un codinamizador o codinamizadora para ayudarme en alguna tarea (ver el apartado dedicado a los codinamizadores).
He analizado las actividades que realizaré para valorar si debo modificar algún aspecto en función de la disponibilidad de espacios, materiales, etc. (ver las consideraciones metodológicas del manual), aunque he seguido las consideraciones de la ficha 1 sobre la estructura básica de una actividad.
He analizado las actividades que voy a realizar para definir los objetivos que se plantean, y he repasado la información teórica del bloque para comprender mejor la actividad.
He tenido en cuenta si, al grupo con el que realizaré la actividad o taller, le sería útil llevar a cabo una actividad introductoria para trabajar aspectos previos a las actividades diseñadas, o simplemente para conocer mejor al grupo (ver las actividades introductorias del manual).
He tenido en cuenta si el grupo con el que realizaré la actividad o taller ha recibido alguna formación previa, o ha llevado a cabo alguna actividad en alguna tutoría anterior, o ha participado en otros talleres anteriormente, a fin de regular mi nivel de progresión (ver las recomendaciones de progresión del manual).
He tenido en cuenta si en el grupo con el que realizaré la actividad o taller ha habido conflictos o incidentes previos, o constan antecedentes de que algún participante haya ejercido o sufrido violencia, para regular la intensidad de la actividad y estar atento a posibles reacciones adversas.
He analizado los materiales que requieren las actividades o talleres que voy a realizar, y los llevo preparados (fotocopias, equipo de audio, conexión a Internet, papel y bolígrafo, etc.). Resulta especialmente importante, en las actividades de uso de material informático o conexión a Internet, comprobar su buen funcionamiento en el día previsto de realización de la actividad o taller.
He preparado un material teórico (soporte en PowerPoint, anotaciones, etc.) que incluye los aspectos esenciales sobre los que reflexionaré una vez finalizada cada actividad o taller.
He preparado copias del cuestionario final para valorar la satisfacción del alumnado en relación con la actividad o taller realizado.
En ocasiones, se desconoce si los grupos con los que se va a realizar una actividad o taller han presentado (o presentan) alguna dificultad o conflicto relacionado con los aspectos que se pretende trabajar. Así, hay grupos en los que existen situaciones de acoso sufridas o provocadas por el alumnado, o bien dificultades en el seno de alguna de las parejas adolescentes del aula. También se debe tener en cuenta el hecho de que estos jóvenes puedan ser hijos de parejas en situación de violencia de género o con una elevada conflictividad.
Como dinamizadores, no es posible tener presentes todas las circunstancias individuales, pero sí debemos estar atentos a que nuestras actividades o talleres no resulten catalizadores de conflictividad.
Para ello, presentamos unas recomendaciones que evitarán la conflictividad y que ayudarán a resolver su aparición. En esta línea, a continuación se exponen un conjunto de recomendaciones que hacen referencia a cómo prevenir esto en el aula y a cómo gestionar el conflicto en caso de que llegue a darse.
Hay que recordar que, cuando nos referimos a prevención, no pretendemos obviar ni negar la presencia de conflictos en el aula para neutralizar nuestra implicación sobre ellos, sino que queremos poder trabajar en un entorno controlado que no dinamite la dinámica de un taller convirtiéndolo en una catarsis conflictiva o bien en una pseudoterapia grupal que se aleje del objetivo inicial.
Siguiendo las consideraciones metodológicas de este manual, se debería conocer mínimamente al grupo que realizará las actividades o talleres, para saber si existen antecedentes de conflictividad o alguna situación especial a tener en cuenta. Asimismo, recomendamos repasar la lista de revisión inicial de los talleres a fin de prevenir este aspecto el máximo posible.
En el caso de que el dinamizador o dinamizadora sea un profesional que habitualmente trabaja con ellos, este aspecto quedará controlado, aunque un conocimiento muy profundo del grupo puede inclinar al dinamizador hacia las tendencias habituales de comportamiento, de modo que podría plantearse que otro profesional del centro realizase puntualmente algunas de las actividades o talleres.
Si se trata de un conflicto muy severo en el aula, podría ser contraproducente la realización de una actividad o taller que empujara el debate del grupo hacia una toma de decisiones centrada en ese conflicto puntual, y no tanto en la reflexión sobre comportamientos y actitudes en general. Así, debería valorarse la posibilidad de no realizar alguna actividad específica, aunque podría ser recomendable llevar a cabo una actividad alejada de esa realidad de conflicto para poder trabajar otros aspectos desde una vertiente cognitiva, comportamental y emocional. Se recomienda una de las actividades introductorias o una actividad inicial, con su correspondiente nivel de progresión, sobre una materia o bloque no centrado específicamente en el conflicto de ese grupo.
Lo más interesante de estas actividades o talleres suele ser el debate final, aunque, en el caso de existir un conflicto en el grupo, proponemos que algunas de las actividades sean individuales o en pequeños grupos, para ayudar a trabajar el contenido desde el perspectivismo. Es decir, partir de lo general para luego poder realizar de forma individual la transferencia del conocimiento adquirido a la propia realidad.
En ocasiones, por mucho que se pueda prevenir la aparición de un conflicto en el aula, su aparición dependerá de la propia dinámica previa del grupo. Así, pueden existir conflictos latentes que esperan a estallar a raíz del trabajo emocional y reflexivo, o bien son aspectos que algún miembro del grupo ha llevado en la intimidad y que decide exponer abiertamente en el grupo con motivo de la ejecución de la actividad o taller.
Para una buena gestión del conflicto, recomendamos:
Tener presente que, al iniciarse un conflicto en el transcurso del taller o actividad, debe priorizarse el resolverlo de modo que no trascienda, para poder proseguir la actividad una vez resuelto.
Recordar que un taller preventivo no se puede reconvertir en una sesión de trabajo de resolución de conflictos, puesto que, en ese caso, debería haberse diseñado de otra forma. También, que en el aula hay otros alumnos que no sabemos si deberían ser partícipes de ese conflicto (y de su resolución), y que no conocemos el alcance del problema como para poder resolverlo in situ.
Recordar que el objetivo no es aplacar el discurso conflictivo, ya que no se pretende que el alumnado perciba que los aspectos inherentes a un conflicto son negativos o perjudiciales para la dinámica o taller. Lo primordial es que los miembros del grupo se sientan atendidos y respetados en sus manifestaciones, pero es preciso informar de que el taller no resulta el mejor entorno para reflexionar sobre los conflictos.
Escuchar la demanda de ayuda o el ejemplo de conflictividad, pero no permitir un desarrollo que ponga a los integrantes del problema en un conflicto mayor, sino agradecerles su implicación en la actividad y su reflexión. Una vez finalizada la actividad, estaremos encantados de ayudar en los casos personales, para no implicar al resto del alumnado y para dedicarnos con mayor atención a estas dificultades.
En muchas ocasiones, una buena orientación en el tema de los conflictos ayuda a proseguir la actividad o taller, pero reprogramando su nivel de intensidad por parte del dinamizador o dinamizadora, o su nivel de progresión si está previsto realizar más actividades de forma longitudinal (en otras sesiones o días con el mismo grupo), y retomando el trabajo con los protagonistas fuera del entorno de la actividad para orientarlos en su problema específico. En este sentido, debería valorarse quién es el profesional más competente al respecto - los propios dinamizadores, los tutores, los psicólogos escolares (si existen), etc.- para realizar una óptima derivación.
En el caso de percibir que la conflictividad no tan solo no remite, sino que se intensifica o persiste, debería abandonarse el desarrollo de la actividad como tal o bien replantear una metodología aplicable de forma individual o en pequeños grupos, a fin de eliminar el debate en gran grupo que pueda perpetuar el conflicto. Así, en la medida de lo posible debería reorientarse la sesión hacia la finalización óptima de la actividad o taller, sin olvidar que este aspecto no es el prioritario, sino la preservación de la armonía en el aula.
Antes de iniciar el taller, hay que valorar que se trata de ideas para actividades genéricas cuyo objetivo es proporcionar pautas para la correcta elaboración de talleres basados en la emoción. Así, es posible cambiar la metodología de trabajo o el procedimiento en función de lo que se desee tratar. Aspectos básicos para trabajar son la empatía, las habilidades sociales, la superación personal, la solidaridad y la no-discriminación. En caso de tratar dichos sentimientos, pueden proporcionarse algunas pinceladas al respecto en pequeños espacios de clase, no necesariamente programar un taller al uso.
Se puede trabajar planteando por qué se llama así el circo, qué importancia tienen los prejuicios en la creación de la identidad personal, la importancia de la autoestima independientemente de la opinión de aquellos que quieren dañarnos, la resiliencia y la capacidad de superación.
Material muy breve que puede servir para generar un clima emocional proclive a la empatía. Es importante trabajar la empatía como la capacidad de ponerse en el lugar del otro teniendo en cuenta sus necesidades y limitaciones.
Se lee en voz alta el siguiente relato: «Hace muchos años, trabajando de prácticas en un hospital, conocí a una niña llamada Lorena que sufría una extraña enfermedad. Según los médicos, su única oportunidad de recuperarse era una transfusión de sangre de su hermano de 6 años, que no se encontraba afectado por esa patología. El doctor explicó la situación al hermano de Lorena, y le preguntó si estaría dispuesto a dar su sangre a su hermana. Él dudó tan solo un momento, antes de decir: “Sí, lo haré, si eso la salva”. Mientras los dos hermanos eran atendidos, el niño sonreía acostado en una cama al lado de su hermana, viendo cómo retornaba el color a sus mejillas. Entonces la cara del hermano se volvió pálida y su sonrisa desapareció. Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: “¿A qué hora empezaré a morirme?”. Con tan solo 6 años, el niño no había comprendido al doctor. Pensaba que tenía que darle toda su sangre a su hermana, y, aun así, se la daba».
Material que sirve para trabajar conceptos como el altruismo, el afecto y la empatía, así como la preocupación por los demás y la generosidad.
Material que sirve para trabajar conceptos como los prejuicios, el altruismo, el afecto y la empatía, así como la preocupación por los otros y la superación personal.
Película útil para potenciar los estereotipos de género como elemento limitador independientemente del sexo, así como la superación personal y la no-discriminación en base a estereotipos.
Filme recomendable para potenciar ideas de solidaridad, de duelo afectivo y de creatividad para ser solidarios. Hay que prever una buena gestión de un final complicado a nivel emocional.
Muy útil para trabajar conceptos de influencia social, discriminación, acoso y estereotipos. Hay que prever una buena gestión de un final complicado a nivel emocional. No recomendada en aulas donde existan conflictos entre alumnos por razón de acoso escolar.
Filme para elaborar el trabajo en grupo, el cambio social y la influencia positiva del liderazgo.
Útil para trabajar el cambio climático, la conciencia por el entorno y la vida animal.
Un dilema es un problema aparentemente irresoluble o con varias soluciones en términos morales. Se plantean dilemas al grupo de cara a valorar cómo gestionan el liderazgo, el respeto por la opinión de los demás, la negociación, las alianzas, etc.
Entre los tipos de dilemas existentes, hay dos que ayudan especialmente en el aula: los dilemas de análisis (valorar si el protagonista del dilema obró correctamente) y los dilemas de solución (el grupo debe buscar soluciones al dilema propuesto).
En caso de no saber para qué tipo de dilemas está preparado el grupo, la actividad suele iniciarse con dilemas muy alejados de su realidad para, progresivamente, plantear otros que se aproximen cada vez más a problemas susceptibles de ocurrirles a ellos.
EJEMPLO LEJANO. Todos formamos parte de una fábrica textil y nos dedicamos a la fabricación de pantalones. Hoy es jueves y nos ha llegado un enorme pedido para el lunes, pero resulta que mañana hay huelga de nuestro gremio para defender nuestros derechos. Si vamos a la huelga, no llegaremos a tiempo para entregar el pedido, pero no podemos obligar a nadie a no hacer huelga. ¿Qué hacemos? Si alguien no sigue la huelga y se queda fabricando pantalones, ¿se repartirá el beneficio entre todos? ¿Podría buscarse una opción justa?
Un dilema es un problema aparentemente irresoluble o con varias soluciones en términos morales. Se plantean dilemas al grupo de cara a valorar cómo gestionan el liderazgo, el respeto por la opinión de los demás, la negociación, las alianzas, etc.
Entre los tipos de dilemas existentes, hay dos que ayudan especialmente en el aula: los dilemas de análisis (valorar si el protagonista del dilema obró correctamente) y los dilemas de solución (el grupo debe buscar soluciones al dilema propuesto).
En caso de no saber para qué tipo de dilemas está preparado el grupo, la actividad suele iniciarse con dilemas muy alejados de su realidad para, progresivamente, plantear otros que se aproximen cada vez más a problemas susceptibles de ocurrirles a ellos.
EJEMPLO PRÓXIMO. En el aula ocurre algo con lo que los alumnos no están de acuerdo, pero por miedo a quien lo ha hecho deciden callarse. El profesor no identifica al autor y, al final, son todos castigados. ¿Qué es lo correcto? ¿Depende de lo que haya hecho el alumno? ¿Mentir u omitir información es solidario o depende de la mentira? ¿Se debe callar ante lo injusto por miedo?
Se plantea una situación hipotética a los alumnos y se trabajan aspectos emocionales, de comunicación y de habilidades sociales. Ejemplo: se va a intentar realizar un viaje a la Luna y serán llevadas algunas personas para su colonización. Viajarán en pequeños grupos y podrán llevarse consigo seis objetos cada persona, tres para compartir y tres para uso personal. En base a esta premisa, pueden realizarse primero varias preguntas individualmente, y que las escriban: «¿Qué te llevarías para tu uso personal?», «¿Qué te llevarías para compartir con los demás?», «¿Qué habilidad personal aportarías al grupo?», «¿Qué aspecto de ti podría dificultar la convivencia?», «¿Qué aspecto de ti podría facilitar la convivencia?».
Después, en pequeños grupos, sería interesante situarlos en la opción de poder llevar solo diez objetos entre todos (eso les ayudará a debatir, negociar, defender sus posturas, convencer a los demás sin hostilidad), elegir un líder en base a sus capacidades y gestionar los conflictos entre caracteres.
Antes de adentrarnos en el sexismo y las actitudes y creencias en torno al rol de género, es necesario diferenciar entre estos dos conceptos, sexo y género. Usualmente, se plantea el género como elemento constitutivo de las relaciones sociales basadas en las diferencias percibidas entre sexos, y es una forma primaria de establecer relaciones de poder.
El sexo se refiere a las diferencias innatas por naturaleza biológica, y el género se refiere a la categoría social (Matud, Rodríguez, Marrero y Carballeira, 2002).
El género es una construcción social que, como tal, es arbitraria. Dado que el sexo es biológico y el género es el resultado de la construcción social elaborada a partir de un sistema de creencias, actitudes y valores de nuestra cultura, podemos encontrar diferencias por género dentro de nuestra sociedad y con otras sociedades. Por ejemplo, el rol social de las mujeres en España es distinto del rol social de una mujer en una tribu indígena. Ambas son mujeres (sexo femenino), pero su rol social (género) es diferente (las pautas de actuación de las mujeres son diversas según la sociedad en la que se encuentran).
Hablar de diferencias de género implica hablar de diferencias en la socialización de chicos y chicas. Existen valores y estereotipos en torno a los cuales se establece dicha socialización, entendida como el proceso por el que se desarrolla la personalidad y se transmite la cultura de generación en generación. Cuando hablamos de socialización desde la perspectiva de género, nos referimos a los procesos de culturización en valores, actitudes y destrezas basados en la discriminación. A través de la socialización, se configuran los roles sociales en función del sexo biológico.
La socialización tradicional en roles de género relaciona el rol de la mujer con la afectividad, la sumisión, la debilidad, etc. El rol del hombre se sitúa en superioridad con respecto a la mujer, y es todo lo contrario del rol femenino: no muestra sentimientos, mantiene una posición de dominio, fuerza, etc. Esta visión tradicional de hombres y mujeres se ha mantenido durante años en nuestra sociedad debido al sistema patriarcal. Algunos mitos románticos han promocionado esta visión de complementariedad entre el hombre y la mujer (el sexo fuerte versus el sexo débil), generando relaciones de poder desiguales entre hombres y mujeres en distintos ámbitos: de la pareja, laboral, social, político, etc.
Tamarit, Lila y Gracia (2005) resumen las formas diferenciadas de socialización entre hombres y mujeres:
Socialización de la mujer
Socialización del hombre
Este tipo de socialización ha sido fomentada desde la sociedad patriarcal, que ha predominado en España durante un largo periodo.
Según Gil y Lloret (2007), desde la antropología se ha definido el patriarcado como un sistema de organización social donde el poder (político, económico, religioso y militar) y la organización familiar están liderados por hombres. Como señalan los autores citados, la mayor parte de las sociedades son patriarcales, a excepción de alguna matriarcal, aunque estas suelen quedar al margen de la lógica occidental. En esta línea, señalan dos tipos de patriarcado:
Aunque en la actualidad se ha progresado en la igualdad entre hombres y mujeres, en gran parte gracias a los movimientos feministas, aún hoy siguen existiendo creencias, valores y actitudes tradicionales anclados en el patriarcado.
Antes de avanzar en las creencias y actitudes sexistas, presentamos un esquema elaborado por María Ferraz (2008) que resume gráficamente la estructura patriarcal. Es esta estructura la que sustenta y genera desigualdades entre hombres y mujeres y violencia de género.
Adaptación del esquema elaborado por María Ferraz (2008).
De la socialización de género patriarcal se derivan algunos de los problemas para la igualdad real de oportunidades y las relaciones igualitarias entre hombres y mujeres, así como la violencia de género. Para sustentar el patriarcado se requieren actitudes, creencias y valores sexistas.
Las actitudes sexistas cuentan con dos formas básicas de manifestación (Fundación Mujeres, 2004):
SEXISMO HOSTIL, constituido en base a:
SEXISMO BENÉVOLO, caracterizado por factores sutiles que se enuncian bajo un tono afectivo y más difícil de detectar:
El sexismo benévolo es el que más les cuesta identificar a los chicos y chicas en las primeras relaciones de pareja. Bajo un enunciado protector y mitificado, los adolescentes justifican estas actitudes en la pareja como parte del amor. Esta no identificación del sexismo benévolo permite el inicio de desigualdades en la pareja.
Es necesario recordar, e insistir en ello, que la violencia de género en la pareja es fruto de una relación desigual entre el hombre y la mujer. El objetivo de la violencia de género en la pareja no es causar daño (aunque lo produzca), sino iniciar o mantener las desigualdades de poder entre hombres y mujeres.
El sexismo se manifiesta mediante los roles de género estereotipados. El estereotipo sexista es una idea preconcebida que se impone a todas las personas de una sociedad, dirigiendo sus expectativas y predeterminando sus actitudes y opiniones. Ejemplos de frases que reflejan estereotipos sexistas:
En muchas ocasiones, de forma inconsciente, se fomentan estos estereotipos mediante los comportamientos sexistas en la familia. Ejemplos: cuando las madres piden a sus hijas que cuiden a los hermanos pequeños (y no se lo piden a un hermano mayor); cuando los padres se llevan a su hijo al fútbol (y no a la hija); cuando las familias compran vestidos a las niñas y videojuegos a los niños; cuando se compran cosas de color rosa para las niñas y de color azul para los niños (incluso antes de nacer el bebé), etc.
Estos comportamientos en la familia, así como el uso del lenguaje sexista (hablar con el masculino genérico), determinan unos modos de actuar en chicos y chicas basados en las diferencias de género, constituyendo una forma de comportamiento (rol de género) social diferenciado. A su vez, estos comportamientos generan expectativas de lo que se espera de una chica y de un chico.
Pero no tan solo en la familia se dan comportamientos sexistas, sino que también los encontramos en otros ámbitos: el colegio (lenguaje sexista en los libros, el currículo oculto, los juegos en el patio, la distribución del patio, etc.); los medios de comunicación (la mujer aparece siempre relacionada con el hogar, el cuidado de los niños y la limpieza; los roles de género en las películas son estereotipados, etc.); el mundo laboral (las mujeres, desempeñando un mismo trabajo, tienen un sueldo inferior; no existe una igualdad real de oportunidades, el «techo de cristal»), etc.
Cuando trabajamos el sexismo con chicos y chicas, es necesario recordar algunas premisas sobre el sexismo:
No se trata de promocionar la igualdad como una sociedad sin diferencias, ya que todos somos distintos por el hecho de ser personas. Los humanos no estamos programados, podemos aprender unos de otros y mejorar día a día. Las diferencias son positivas; no así las basadas en el género, que tratan de someter a otra persona.
El sexismo limita:
A LOS CHICOS
A LAS CHICAS
Para combatir el sexismo, es necesario promover actitudes igualitarias. Para ello, debemos preguntarnos siempre: «¿Y por qué yo no?». Cuestionarnos este aspecto contribuye a no permitir que nos encasillen por el mero hecho de nacer con sexo femenino o masculino.
Antes de finalizar la introducción teórica, es preciso definir algunos términos que nos pueden facilitar el discurso con los chicos y chicas durante las orientaciones en los debates-reflexión:
En conclusión, las actividades de este bloque tienen como objetivo principal reflexionar sobre la socialización del género y fomentar creencias, actitudes y conductas igualitarias. Para ello, es necesario desmitificar los estereotipos en torno al rol de los hombres y las mujeres.
La Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) ha sido la base de distintas declaraciones, convenciones y acuerdos contra la violencia doméstica y, posteriormente, la violencia de género. Se ha procurado establecer unos principios comunes internacionales, según los cuales ejercer violencia sobre alguien implica vulnerar los derechos humanos de la persona. La Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer define este tipo de violencia en base al género y la discriminación sexista.
Entendemos por violencia de género, «todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada» (Resolución 48/104, de la Asamblea General de la ONU, de 20 de diciembre de 1993, Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer).
Entre los factores de riesgo fundamentales en la violencia de género, se encuentran los de naturaleza sociocultural, que se concretan en factores de aprendizaje sexistas y modelos de masculinidad y feminidad estereotipados. Aunque estos factores socioculturales no son determinantes (causa-efecto), ya que la violencia de género es multicausal, sí es cierto que, en combinación con otros factores de riesgo, su incidencia es directa.
Pese a que el sexismo puede promoverse en ambos géneros, no tiene la misma incidencia ni las mismas consecuencias para ambos.
Entendemos el sexismo como una «discriminación que atenta contra la integridad de la persona en sus planos psicológico, físico y sexual por la única razón de pertenecer a uno u otro sexo» (Fundación Mujeres y UNED, 2004).
El sistema de creencias de las personas constituye el eje vertebrador de la estructura social interiorizada. Es importante conocer el componente sexista de las creencias, porque es lo que configurará el modo en que la persona conciba el rol del hombre y el de la mujer, los modelos de masculinidad y feminidad, etc. El sistema de creencias sexistas puede contribuir a la génesis y a la tolerancia de la discriminación por género.
Se recomienda realizar como mínimo dos actividades de este bloque a fin de fomentar el cambio a nivel cognitivo, actitudinal y comportamental.
Asimismo, puede iniciarse el taller realizando alguna actividad introductoria para establecer el nivel en función del grupo al que impartiremos el taller o actividad. Si valoramos que el grupo con que nos encontramos puede realizar óptimas valoraciones de estereotipos de género, puede ser interesante llevar a cabo alguna actividad inicial sobre el amor romántico.
Las actividades pueden llevarse a cabo con un solo dinamizador. Las sesiones han sido temporalizadas individualmente, y se ha contemplado la posibilidad de que puedan perderse algunos minutos debido a la entrada y salida del aula de los participantes. Pese a esos minutos perdidos, las actividades pueden desarrollarse dentro del tiempo planificado, ya que implícitamente quedan contabilizados. En caso de que las actividades se lleven a cabo con dos dinamizadores, es aconsejable repasar algunas de las recomendaciones de codinamización de talleres que se ofrecen en este documento. Es importante pasar el «Cuestionario de valoración de la actividad o taller» al finalizar la sesión.
Antes de iniciar las dinámicas, la persona que dinamiza el taller se presenta al grupo y explica que se van a realizar unas actividades diseñadas por la Fundación “la Caixa”. Es importante no adelantar el contenido de las actividades o talleres en este momento, para no condicionar al alumnado.
Se recomienda que, en el contacto previo con el centro para la realización del taller, se sugiera la necesidad de un aula con posibilidad de cambiar de ubicación el mobiliario.
Para un buen desarrollo de la sesión, el aula de trabajo se adaptará a las necesidades de cada actividad.
Antes de iniciar el taller, el dinamizador deberá hacerse con revistas juveniles que contengan publicidad en su interior. Este tipo de revistas suelen ofrecer abundante publicidad, por lo que no resultará difícil obtener el material para la actividad.
Si el dinamizador no encuentra revistas con publicidad, tiene la opción de adaptar la actividad y, en vez de aportar revistas para el taller, puede proporcionar a los participantes anuncios impresos en papel extraídos de Internet, pero deberán ser anuncios que aparezcan actualmente en revistas juveniles o en televisión, para evitar que los chicos y chicas piensen que son anuncios antiguos o intencionados para la actividad. No es aconsejable que el alumnado tenga la sensación de que hemos buscado ejemplos estereotipados. Si se adapta la actividad y no es el propio alumnado quien busca la publicidad, es importante transmitir esta idea.
La publicidad, en muchas ocasiones, promociona mensajes sobre cuya conveniencia a menudo no se reflexiona. Por ello, es importante adquirir herramientas y habilidades para que los alumnos puedan adoptar una actitud crítica frente a los mensajes implícitos en publicidad. La propuesta es buscar anuncios en distintas revistas que pueden aportar los alumnos y alumnas, o el profesor o profesora. La dinámica consiste en trabajar en grupos pequeños, durante un tiempo limitado. La consigna es: «Tendréis 10 minutos para buscar anuncios en los que salgan hombres o mujeres, recortarlos y dejarlos en dos montones separados».
Mientras los chicos buscan los anuncios repartidos en grupos, el dinamizador puede preparar el espacio en el aula donde situar el mural sobre el que van a trabajar con posterioridad.
Una vez hallados y recortados los anuncios, el dinamizador propone que cada grupo responda a las siguientes preguntas por escrito (puede hacerlo un representante del grupo):
Se recomienda que el dinamizador tenga preparado, previamente al taller, el material teórico que desee aportar de apoyo (estereotipos de género), que se complementará con lo obtenido en el debate. En caso de no ser posible dicha preparación previa, puede preparar el material teórico mientras los alumnos realizan el trabajo en grupos.
Cuando los chicos y chicas hayan finalizado su trabajo, el dinamizador propone que cada grupo explique sus conclusiones pregunta a pregunta, anotando las respuestas más representativas en la pizarra.
Para facilitar el debate, el dinamizador puede proponer algunas preguntas abiertas: «¿Os sorprenden los anuncios que habéis encontrado?», «¿Por qué se asocia a las mujeres con las tareas del hogar?», «¿Se os ocurren otros anuncios actuales de televisión o prensa que también tengan estas características?». Pueden añadirse otras preguntas relacionadas con la publicidad que proponga el alumnado. El dinamizador puede introducir otras aportaciones (con ayuda del material teórico del taller que desee utilizar), enlazando las reflexiones con la teoría.
Como colofón, el dinamizador puede utilizar estas líneas: «En esta actividad que hemos realizado, se han cuestionado los estereotipos asociados a chicas y chicos que generan discriminaciones. Pero estas discriminaciones no suceden únicamente en la infancia, sino que se fomentan desde esta etapa y, una vez adquiridos, los roles de género estereotipados se reproducen en la etapa adulta. Los estereotipos de género se promueven desde distintos ámbitos, incluidos la escuela y la familia. No obstante, por su especial poder de atracción de masas, la publicidad es uno de los principales medios para la difusión de los citados estereotipos».
El dinamizador puede tener preparados materiales audiovisuales con anuncios de televisión, de los que existen interesantes recopilatorios por Internet, para acabar de ahondar en el concepto.
Antes de iniciar el taller, el dinamizador debe hacerse con distintos catálogos de juguetes infantiles.
El dinamizador puede introducir la actividad de la siguiente forma: «Muchos estereotipos están tan instalados en la sociedad que ya se fomentan desde la infancia, sin que nos demos cuenta o sin que nos parezca cuestionable. Vamos a realizar una actividad sobre la información que reciben los niños pequeños».
El dinamizador entrega a cada grupo un catálogo de juguetes infantiles y les pide que anoten las respuestas a las siguientes preguntas:
Se recomienda que el dinamizador tenga preparado, previamente al taller, el material teórico que desee aportar de apoyo (estereotipos de género y contenido de la actividad), que se complementará con lo obtenido en el debate. En caso de no ser posible dicha preparación previa, puede preparar el material teórico mientras los alumnos realizan el trabajo en grupos.
Cuando los chicos y chicas hayan finalizado su trabajo, el dinamizador propone que cada grupo explique sus conclusiones pregunta a pregunta, anotando las respuestas más representativas en la pizarra.
Para finalizar la actividad, el dinamizador realiza la síntesis de las aportaciones de los grupos. Si lo considera necesario, puede proyectar unas diapositivas de apoyo para introducir o matizar algunos de los elementos teóricos surgidos durante el debate. Para ello, dispone del contenido teórico de la primera parte de la guía y de la introducción teórica de cada bloque de actividades.
Al sintetizar los elementos más importantes planteados durante el taller, el dinamizador pondrá especial énfasis en las ideas clave que hayan podido surgir. En los casos en que, por el desarrollo del taller, hayan quedado algunos elementos teóricos sin explicar, el dinamizador puede introducirlos en el cierre de la sesión, sin extenderse en los mismos, a modo de síntesis o recordatorio.
El dinamizador puede tener preparados materiales audiovisuales con reflexiones sobre los estereotipos relacionados con los juguetes, como por ejemplo el de la niña que se queja de por qué los juguetes de niñas son de color rosa: http://www.lavozdigital.es/videos/ocio/sociedad/2019131365001-nina-queja-todos-juguetes-sean-rosa.html
Asimismo, puede ofrecer a los participantes materiales sobre otros factores que influyen en los menores, como los cuentos infantiles.
El dinamizador puede introducir la actividad de la siguiente forma: «Los estereotipos sobre las mujeres y los hombres nos limitan, encasillándonos en unos determinados patrones. Por ello, es importante que todos reflexionemos sobre cómo cambiar esta realidad. Es cierto que quienes estamos aquí no podemos cambiar el mundo y la desigualdad en 30 minutos de reflexión, pero podemos modificar algunas cosas de nuestro entorno inmediato. Si todos cambiamos algo de nuestra vida diaria, poco a poco contribuiremos a la lucha por la igualdad».
El dinamizador pide que entre todos realicen una lluvia de ideas sobre cosas que pueden cambiar en su día a día para contribuir a la igualdad de género y romper estereotipos. Si el grupo no inicia la lluvia de ideas, el dinamizador puede aportar alguna frase, como por ejemplo las siguientes: «Pedir a mi pareja compartir las tareas del hogar, y realizarlas conjuntamente», «Expresar siempre mis sentimientos», «Llorar es de niños y niñas, no me voy a reprimir», «Compartir el recreo chicas y chicos», «Proponer juegos mixtos», etc. El dinamizador anotará en la pizarra las ideas que vaya expresando el alumnado.
Otra alternativa es hacer preguntas para visibilizar entornos sociales. Por ejemplo: «¿A qué jugábamos cuando éramos niños?», «¿Los juegos y juguetes eran distintos según el sexo?», «¿A qué actividades escolares nos apuntábamos?», «En relación con las labores domésticas, ¿existen diferencias?», «¿Existen diferencias entre la forma de entender y manifestar la amistad entre dos chicos u hombres y dos chicas o mujeres?», «¿Qué pasa si alguien decide comportarse siguiendo unos patrones distintos de los marcados para su sexo?».
Para finalizar, el dinamizador realiza la síntesis de las aportaciones del grupo. Al sintetizar los elementos más importantes planteados en la actividad, el dinamizador pondrá especial énfasis en las ideas clave que hayan podido surgir en el debate. En los casos en que, por el desarrollo del taller, hayan quedado algunos elementos teóricos sin explicar, el dinamizador puede introducirlos en el cierre de la sesión, sin extenderse en los mismos, a modo de síntesis o recordatorio.
Antes del inicio del taller, el dinamizador debe preparar el material teórico, acompañado de ejemplos de distintos profesionales del deporte que hayan triunfado en sus disciplinas.
El deporte es una de las facetas más importantes de nuestra sociedad, tanto en lo referente a aspectos de salud como al seguimiento social de sus protagonistas, ya sea en deportes individuales o en equipo. En esta actividad vamos a reflexionar sobre la historia personal de algunas deportistas.
El dinamizador presenta al alumnado distintas mujeres deportistas de forma objetiva (puede ser mediante un PowerPoint creado por el dinamizador o mediante la búsqueda in situ en línea):
Una vez vista la presentación de las deportistas, el dinamizador pide a los chicos y chicas que, por grupos, respondan a las siguientes preguntas:
Se recomienda tener preparado el material teórico previamente al taller. En caso de que no sea posible, mientras el alumnado reflexiona el dinamizador podrá ultimar el material teórico que desee utilizar para trabajar los estereotipos de género y conceptualizar algunos contenidos relacionados con la actividad.
Cuando los chicos y chicas hayan finalizado su trabajo, el dinamizador propone que cada grupo explique sus conclusiones pregunta a pregunta, anotando las respuestas más representativas en la pizarra.
El dinamizador puede introducir otras aportaciones (con ayuda del material teórico que desee utilizar del taller), enlazando las reflexiones con la teoría y extrayendo las conclusiones principales que se hayan aportado.
El dinamizador puede tener preparados materiales audiovisuales con otras deportistas, así como los siguientes:
Antes de iniciar el taller, el dinamizador debe preparar el material teórico, acompañado de ejemplos de distintas profesiones tradicionales.
La actividad se puede introducir de la siguiente forma: «Vamos a trabajar los oficios y profesiones, y su desarrollo a lo largo de la historia. A continuación, enumeraré una serie de oficios y debéis levantar la cartulina de color en función de si los mismos han sido tradicionalmente ejercidos de forma mayoritaria por hombres o por mujeres. Tenemos cartulinas de dos colores, ¿cuál asociamos a cada sexo?».
El dinamizador va diciendo en voz alta los oficios y profesiones, los alumnos levantan sus votos y se anota el recuento:
El dinamizador pide a los grupos que, para cada uno de los oficios o profesiones citados, elaboren una lista de entre cinco y diez personajes famosos que los representen. A continuación se ponen en común.
El dinamizador prepara un material audiovisual con los principales exponentes de algunas de las disciplinas mencionadas. En caso de contar con sala de informática, puede solicitar a los alumnos que busquen ellos mismos a esos personajes en Internet:
El dinamizador pide a los chicos y chicas que respondan a las siguientes preguntas para fomentar el debate grupal:
El dinamizador puede introducir otras aportaciones (con ayuda del material teórico que desee utilizar del taller), enlazando las reflexiones con la teoría y extrayendo las conclusiones principales que se hayan aportado.
El dinamizador puede tener preparados materiales audiovisuales con otros oficios o profesiones.
A medida que los miembros de cualquier relación van estrechando sus lazos afectivos y adquiriendo mayor compromiso, intentan influirse mutuamente. Mantener e incrementar con el tiempo la influencia mutua es un buen indicador de salud de una relación. La influencia mutua enriquece la relación, contribuye a que cada miembro tenga el apoyo del otro y promueve la autorrealización y la autonomía de los miembros de la pareja. Aunque podemos encontrar este tipo de influencia en cualquier tipo de relación, es evidente que las relaciones de pareja constituyen el ámbito más favorable para analizar este proceso.
Pero la influencia mutua es muy distinta del control, y uno de los objetivos de este taller es incidir en las diferencias entre estos dos conceptos. Empezaremos analizando una serie de tópicos sobre el amor y la pareja, para desacreditar el ideal romántico posesivo y desigual sobre la pareja.
El amor romántico ha servido de justificación para agresiones en la pareja y ha constituido el caldo de cultivo para la génesis de relaciones formadas desde el control de la pareja. La visión romántica genera y promociona ideas distorsionadas del amor, confundiendo los celos con el amor y la protección.
Desde esta concepción del amor, existe la creencia romántica de que el amor debe durar para siempre, lo que en algunas parejas, y en especial en las más jóvenes, puede ser un factor para el mantenimiento y la tolerancia de situaciones de violencia.
Carlos Yela (2003) señala algunos de los mitos románticos en las relaciones de pareja que contribuyen a la génesis y mantenimiento de relaciones de pareja desigualitarias y violentas. Es importante, para el desarrollo de las actividades de esta sesión, conocer algunos de estos mitos arraigados en los jóvenes, ya que les facilitan ideas distorsionadas sobre el amor y la pareja. A continuación se resumen los mitos del amor romántico según Carlos Yela.
Uno de los errores más frecuentes entre los jóvenes que inician una relación de pareja es creer, cuando aparecen las primeras manifestaciones de violencia, que la situación mejorará con el tiempo. Para poder romper una relación, es necesario identificar la situación de violencia y las consecuencias de mantener ese compromiso. Por ello, es importante tener presente, durante los talleres de prevención de la violencia de género, los factores de riesgo en parejas jóvenes, para desmitificar algunas situaciones que pueden surgir en el debate entre los adolescentes.
Tan importante es conocer los factores de riesgo y de protección, como lo es definir qué entendemos por relación de pareja, y tener un concepto claro y conciso de las relaciones (sin influencias distorsionadas en torno al amor y la pareja). Para ello, a continuación facilitamos algunos tópicos o mitos del amor romántico que conviene recordar para desmitificarlos durante los debates con los chicos y chicas:
Entendemos la relación de pareja como una relación de respeto y de influencia mutua, no de dependencia. La influencia mutua enriquece la relación, contribuye a que cada miembro tenga el apoyo del otro y promueve la autorrealización y la autonomía de los miembros de la pareja. Cuando aparecen síntomas de control y de violencia, deja de existir igualdad en la pareja, para empezar un sutil y perverso juego de jerarquías, donde uno juega el papel de dominador y el otro el de víctima. Tenemos que estar atentos a estos abusos de poder y actitudes violentas, siempre injustificados.
La influencia mutua no se impone, no provoca humillación; requiere mantener la confianza mutua o la recuperación de esta confianza a través de pruebas tangibles de buena voluntad; exige influir sin ofender, valorando positivamente al otro por aceptar nuestra influencia, ya que es libre de no hacerlo. De este modo, quien acepte esta influencia no sentirá ninguna amenaza. Dejarse influir no significa ser menos en algo, ni perder libertad: significa aceptar que ambas partes tienen cosas que aportar en una relación. En definitiva, la influencia permite a los miembros de la pareja crecer armónicamente de forma conjunta en la búsqueda de la realización personal y de la consecución de las metas vitales propuestas.
Las actitudes de control en la pareja son un factor de riesgo para la génesis de conductas violentas. Por ello, vamos a empezar por definir el término violencia. Esto nos ayudará a entender que detrás de la violencia siempre se esconde una relación de poder y dominación, que es una forma inadecuada de afrontar los conflictos, y que no se trata de un concepto nuevo, pues ha sido un común denominador a lo largo de la historia.
La violencia puede producirse en distintos ámbitos de la vida y de las relaciones sociales, como por ejemplo la familia, el colegio, la pareja, el trabajo, el deporte, el juego, etc. Cuando estas actitudes y estos actos violentos se dan entre hombres y mujeres, los denominamos violencia de género. Normalmente, la violencia de género es ejercida por el hombre. Su origen se halla en no respetar la diferencia y establecer desigualdades por razón de género. Podemos encontrar definiciones más específicas del concepto, como la que aparece en el artículo 1 de la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer (ONU, 1993), donde se designa la violencia de género como «todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada».
En esta primera aproximación al concepto, es importante dejar clara la idea de que la violencia de género se produce en cualquier clase social, nivel educativo o grupo de ocupación. También es importante destacar que la misma no se circunscribe a aquellos casos extremos que aparecen en los medios de comunicación, sino que, a pesar de que se trata de un fenómeno global y muy extendido, en la mayor parte de los casos se produce sin que la sociedad se dé cuenta.
En este sentido, para desmitificar con los chicos y chicas los celos como elemento o signo de amor, es necesario definir qué son los celos, a fin de facilitarles herramientas que les ayuden a identificar estos signos de control. Los celos son la respuesta emocional negativa ante la percepción de que una relación valiosa está amenazada o puede perderse. Los celos se componen de la interacción de la ira, la tristeza y el miedo a perder la pareja. Los celos, la imposición de normas y la vigilancia son métodos de control y violencia que van aumentando poco a poco, sin que la persona se dé cuenta. Por ello, hay que insistir a chicos y chicas en la condena de cualquier forma de imposición, control o limitación.
Así pues, en este segundo taller se reflexionará sobre las relaciones de pareja teniendo en cuenta distintos factores, como pueden ser los celos, los mitos románticos, el diálogo, etc.
En todas las relaciones que conllevan cierto grado de intimidad, ya sea de amistad o de pareja, las personas que las integran tienden a incrementar su influencia mutua a medida que se estrechan los lazos afectivos. Progresivamente, se adquieren compromisos que, en general, contribuyen a facilitar la relación y a proporcionarle estabilidad. De hecho, intentar influir sobre las personas con las que tenemos una relación íntima y dejarnos influir por ellas suele ser un buen indicador de salud de la relación.
No obstante, la influencia mutua pierde su carácter positivo cuando se convierte en control. Una manifestación de este control consiste en impedir a la pareja que mantenga cualquier tipo de contacto con otras personas. En este sentido, distintas investigaciones han demostrado que los hombres que muestran un mayor control afectivo, en forma de celos, tienen más posibilidades de mostrarse violentos. Así, se ha descubierto que aquellas mujeres que consideran los celos como parte esencial de las relaciones, como la prueba de que existe auténtico amor, tienen más riesgo de implicarse en relaciones violentas (González y Santana, 2001; Vézina y Hébert, 2007). Existen numerosas fantasías sobre esto que refuerzan la interpretación insana del amor.
La asociación entre celos y control no es el único mito que se ve alimentado por fantasías románticas. El mito no es más que una creencia formulada de tal modo que aparece como una verdad, y expresada de forma absoluta y poco flexible. Normalmente, este tipo de creencias tienen una gran carga emotiva, concentran muchos sentimientos y suelen contribuir a crear y mantener la ideología del grupo, y por ello suelen ser resistentes al cambio y al razonamiento.
En este sentido, se han descrito varias fantasías o mitos románticos favorecidos por la cultura desde la infancia de las mujeres que pueden influir tanto en la elección de la pareja como en el mantenimiento de relaciones peligrosas. Así, por ejemplo, algunas mujeres buscan en sus relaciones la oportunidad de encontrar a alguien que las libere de una vida insatisfactoria. Como en La Cenicienta, se trata de mujeres especialmente vulnerables, que desean hallar a un príncipe azul que se ocupe de ellas. Por otro lado, también se ha señalado que algunas mujeres se dejan seducir por el mito de la Bella y la Bestia. En este caso, se trata de mujeres con un alto concepto y confianza en sí mismas, que tienden a elegir a hombres especialmente difíciles, de los que esperan ser capaces de sacar lo mejor.
En definitiva, las actividades que se llevarán a cabo en este segundo taller irán dirigidas a reflexionar sobre las relaciones de pareja, los efectos de distintas formas de control en las relaciones de pareja y la violencia de género y sus principales manifestaciones.
Se recomienda realizar como mínimo tres actividades de este grupo a fin de promover el cambio de actitudes y creencias.
Asimismo, puede iniciarse el taller realizando alguna actividad introductoria para establecer el nivel en función del grupo al que impartiremos el taller o actividad. Si desconocemos el grupo con el que trabajaremos, sería interesante realizar una actividad introductoria de forma previa.
Las actividades pueden llevarse a cabo con un solo dinamizador. Las sesiones han sido temporalizadas individualmente, y se ha contemplado la posibilidad de que puedan perderse algunos minutos debido a la entrada y salida del aula de los participantes. Pese a esos minutos perdidos, las actividades están diseñadas para ser desarrolladas dentro del tiempo planificado. En caso de que se lleven a cabo con dos dinamizadores, es aconsejable repasar algunas de las recomendaciones de codinamización de talleres que se ofrecen en este documento. Es importante pasar el «Cuestionario de valoración de la actividad o taller» al finalizar la sesión.
Antes de iniciar las dinámicas, la persona que dinamiza el taller se presenta al grupo y explica que se van a realizar unas actividades diseñadas por la Fundación “la Caixa”. Es importante no adelantar el contenido de las actividades o talleres en este momento, para no condicionar al alumnado.
Se recomienda que, en el contacto previo con el centro para la realización del taller, se sugiera la necesidad de un aula con posibilidad de cambiar de ubicación el mobiliario.
Para un buen desarrollo de la sesión, el aula de trabajo se adaptará a las necesidades de cada actividad.
Antes de iniciar la actividad, el dinamizador deberá fotocopiar el cuestionario adjunto o bien confeccionar uno en función de sus necesidades o de la valoración de ampliar el propuesto.
Muchas veces, la elección de la pareja y el mantenimiento de la misma pueden estar basados en idealizaciones o en la creencia firme en algunos mitos erróneos o valores poco adecuados. Esto hace que no se tengan en cuenta otros factores básicos de la relación, o que se sobrevaloren aquellos elementos distorsionados que fomentan mayores riesgos de caer en una relación problemática. Asimismo, es probable que muchos de nuestros alumnos nunca hayan reflexionado sobre lo que realmente esperan de sus parejas o cómo consideran que debería ser el amor para ellos.
Debemos recordar en el momento de llevar a cabo la actividad que los alumnos no tienen que saber a priori el objetivo de la misma, así que les comunicaremos que van a realizar un test sobre algunas cuestiones relacionadas con su vida, pero que es totalmente anónimo y simplemente servirá como estudio de opinión.
Se reparte una copia del cuestionario que consta al final de esta actividad (o se leen las preguntas facilitando a los alumnos las explicaciones que convengan). Cuando todos los alumnos hayan rellenado los cuestionarios, se recogen y se realiza el recuento de votos (se recomienda anotar el número de SÍ y NO y el sexo, para valorar diferencias por razón de género).
Usualmente, el debate de esta actividad suele surgir en cuanto los alumnos observan el recuento de votos para cada pregunta, por lo que recomendamos aprovechar las aportaciones espontáneas para valorar opiniones y progresar en el debate. Es importante organizarse el tiempo para la reflexión de las preguntas más polémicas en el recuento de votos. En este debate, se recomienda al dinamizador únicamente fomentar el diálogo con preguntas relacionadas con las diferencias de votos. Por ejemplo, si existen diferencias entre hombres y mujeres con respecto a un tema, ayudarles a pensar recurriendo a cuestiones como «¿Qué pasaría si eso no ocurriera de ese modo en sus vidas?».
Una vez finalizado el debate, conviene dejar un tiempo para la devolución por parte del dinamizador. Mientras se prepara el material teórico (previamente elaborado en forma de diapositivas), es importante recordar que no existen respuestas correctas o incorrectas como tales, sino opiniones o creencias que pueden ser limitadoras de nuestras decisiones. La actividad planteada únicamente sirve para reflexionar, debatir y conocer nuevos puntos de vista.
En esta actividad, es importante que el alumnado recapacite sobre la dificultad de cambiar algunas creencias basadas en el amor romántico, sobre cómo se han construido esas creencias y sobre los mitos del amor romántico.
Para agilizar el taller, una vez rellenado el cuestionario el dinamizador puede proponer otra actividad relacionada y realizar el recuento de votos en otro espacio, para facilitar que la devolución se lleve a cabo en otra sesión y dedicar el tiempo exclusivamente al debate (se recomienda anotar el número de SÍ y NO y el sexo, para valorar diferencias por razón de género).
CUESTIONARIOA continuación tienes una serie de afirmaciones. Marca SÍ o NO de forma sincera en cada una de ellas en función de si estás de acuerdo o no con lo enunciado. No es necesario que indiques tu nombre, pero sí tu edad y tu sexo. ¡Gracias! |
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|---|---|---|---|---|
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| Pregunta | SÍ | NO | ||
| Mi pareja, si es mi amor verdadero, deberá durar para siempre. | ||||
| Se sabe que es tu amor verdadero porque te sientes completo. | ||||
| Si mi pareja me quiere de verdad, sentirá celos. | ||||
| Espero que mi pareja me acompañe siempre a cualquier sitio. | ||||
| Una pareja perfecta debe decirte cómo vestir. | ||||
| Mi pareja perfecta compartirá las tareas de casa conmigo. | ||||
| Si mi pareja me quiere de verdad, ya no hablará con otras personas por el móvil. | ||||
| Si es mi pareja perfecta, deberé cambiar físicamente para gustarle más. | ||||
| Creo que la combinación de una pareja perfecta se basa en romanticismo y celos. | ||||
| Creo que la combinación de una pareja perfecta se basa en la comunicación y la atracción. | ||||
| Si es mi pareja perfecta, no saldrá con sus amigos sin mí. | ||||
| Para encontrar al amor verdadero tienes que ser tú mismo. | ||||
| Si es mi pareja perfecta, haré lo que sea por conservarla, solo hay una en la vida. | ||||
| Si es mi amor verdadero, pero me hace daño, deberé perdonar por amor y progresar. | ||||
| Si es mi pareja perfecta, no tendremos amigos desconocidos el uno para el otro. | ||||
| Espero de una pareja perfecta que siempre me diga dónde está. | ||||
| El estar enamorado es darlo todo sin esperar nada a cambio. | ||||
| Una pareja perfecta acaba en matrimonio y con hijos. | ||||
| De una pareja perfecta no se puede esperar que tenga secretos. | ||||
| Una pareja ideal conlleva peleas, pero eso hace mejorar las reconciliaciones. | ||||
| Si es mi pareja ideal, sabrá en todo momento qué me pasa o qué siento. | ||||
| Una pareja perfecta nunca te haría daño. | ||||
| Si estás de verdad enamorado, se debe perdonar todo. | ||||
| Mi pareja perfecta debe priorizar en todo momento mis necesidades, y yo las suyas. | ||||
| En una pareja basada en el amor verdadero, el sexo es pura sincronía. | ||||
Esta actividad permitirá consensuar una definición común de relación de pareja a partir de las opiniones de las personas asistentes. Para ello, se pedirá a los chicos y chicas que se sitúen en medio de la sala o aula. En las paredes se colgarán tres murales o carteles que identificarán tres posicionamientos concretos:
Para facilitar la identificación de los murales de posicionamientos con la opinión de los chicos y chicas, podemos utilizar emoticonos. El dinamizador tendrá preparados los murales y tarjetas antes del inicio del taller, de modo que no tenga que dedicar tiempo del taller a su realización.
El dinamizador explicará la actividad a los participantes. Leerá en voz alta unas tarjetas que contienen distintas afirmaciones, y los asistentes tendrán que desplazarse hacia el mural con el que se sientan más identificados («Estoy de acuerdo», «No estoy de acuerdo» o «No lo tengo claro»). Los asistentes, que estarán de pie en el aula o sala, deberán posicionarse cada vez que se lea una de las afirmaciones. El dinamizador resaltará la importancia de realizar los cambios de posicionamiento con rapidez al leer las tarjetas, para poder trabajar el máximo de mitos posibles. Una vez todo el grupo se haya situado en su lugar, se dará la opción de que expresen su opinión las personas que deseen hacerlo, sin forzar la situación. Si no surgen opiniones voluntarias, el dinamizador preguntará a algunos de los alumnos de los distintos grupos por qué han optado por ese posicionamiento, realizando preguntas abiertas de forma impersonal indistintamente a los alumnos ubicados en uno u otro mural. A medida que los alumnos vayan dando sus opiniones, el resto del grupo podrá cambiar de posición.
El dinamizador puede seleccionar los mitos que le parezcan más interesantes de la lista que presentamos a continuación. De este modo, si seleccionamos unos cuatro o cinco mitos, podremos indagar en el posicionamiento de algunos chicos y chicas. Si el ritmo de la dinámica lo permite, podemos trabajar los mitos restantes de la lista.
A continuación se ofrece la lista de los mitos y creencias en torno a la relación de pareja (afirmaciones de las tarjetas que leerá el dinamizador) sobre los cuales los alumnos y alumnas deberán posicionarse. Cabe destacar que el debate irá realizándose en base a cada mito, permitiendo a los alumnos cambiar de posición justificando el cambio.
Para finalizar la actividad, el dinamizador hablará de los mitos y estereotipos vinculados a las relaciones de pareja, con el objetivo de que los chicos y chicas puedan reflexionar sobre ello, así como opinar y debatir, poniendo de manifiesto qué es para ellos la pareja y cómo creen que debe ser. El dinamizador podrá utilizar el contenido teórico que precise para la realización de las conclusiones de la actividad. Relacionará la teoría con las aportaciones de los chicos y chicas en la actividad. No será necesario profundizar en los aspectos que ya hayan sido trabajados. Es importante recordar los mitos deconstruidos en la actividad y enfatizar especialmente y desmitificar aquellos que no hayan sido analizados en la actividad de posicionamiento. Durante las conclusiones, conviene no olvidar finalizar la actividad con una definición de la relación de pareja libre de mitos, estereotipos y violencia (en la introducción teórica se encuentra una definición de relación de pareja).
Puede ser interesante rellenar en grupo el cuestionario de la actividad 1, «¿Qué esperas de tu pareja?», y pasar a realizar a continuación la presente actividad para, en otro momento, llevar a cabo la devolución de la primera actividad. De este modo se propiciará una mayor reflexión en los alumnos.
Antes de iniciar la actividad, el dinamizador deberá fotocopiar la letra de un par de canciones para cada grupo de la clase. Si asumimos unos 25 alumnos por aula, y se recomienda que cada grupo tenga como máximo 4 personas, serían necesarios unos 7 u 8 pares de canciones. Conviene tener preparado el material para poder escuchar las canciones si alguien no las conoce.
En nuestra sociedad, uno de los principales elementos de transmisión de valores e ideales a nivel emocional es la música, y los adolescentes utilizan este recurso de forma muy habitual en su vida diaria, siendo las canciones de amor una de las vías fundamentales.
El dinamizador pide a los alumnos que, en grupos de cuatro personas, intenten valorar las letras de las dos canciones. Un delegado del grupo deberá anotar las respuestas en un folio en base a las siguientes preguntas:
El dinamizador reparte una copia de la letra de cada pareja de canciones por grupo. A continuación se detallan las canciones a repartir:
| Canción A | Canción B | |
|---|---|---|
| GRUPO A | Limón y sal, de Julieta Venegas | La pared, de Shakira |
| GRUPO B | Salir corriendo, de Amaral | Sin ti no soy nada, de Amaral |
| GRUPO C | No controles, de Olé Olé | Nada valgo sin tu amor, de Juanes |
| GRUPO D | No voy a cambiar, de Malú | Toda, de Malú |
| GRUPO E | Just the way you are, de Bruno Mars | Ciega, sordomuda, de Shakira |
| GRUPO F | Yo soy esa mujer, de Paulina Rubio | Tan sola, de Paulina Rubio |
| GRUPO G | Sweet Child O’mine, de Guns N’Roses | Quiero verte llorar, de Angy |
| GRUPO H | Ain’t no mountain high enough, de Marvin Gaye | Mujer florero, de Ella Baila Sola |
Mientras los grupos realizan la actividad, el dinamizador prepara el material teórico que desee presentar para facilitar la gestión del tiempo tras el debate.
En esta actividad, es interesante tener anotadas algunas reflexiones sobre las canciones por si los grupos no las proponen por sí mismos, aunque cabe decir que las canciones seleccionadas permiten fácilmente extraer ideas esenciales sobre las mismas y sobre la comparación entre ellas.
El dinamizador pide a cada grupo que presente las canciones que explicará, y si las conocían o no. Puede ayudar al resto de los alumnos poner el audio de esas canciones para facilitar la reflexión.
A continuación, responden a las preguntas planteadas en el ejercicio, que se pondrán en común con el resto de los grupos, facilitando que estos aporten también su opinión.
Una vez finalizada la exposición de cada grupo, se debe dejar tiempo para la devolución por parte del dinamizador. Con esta actividad, nos interesa fomentar el espíritu crítico ante la exposición a materiales audiovisuales cargados de mitos, entendiendo que la mejora social no se basa en la erradicación de materiales del entorno de los adolescentes, sino en la creación de un espíritu crítico sobre los mismos, ya que, como habrán podido comprobar en la actividad, en la música suelen priorizarse el ritmo y la agradabilidad de la canción, sin prestar demasiada atención a la letra. Es importante hacer reflexionar a los alumnos sobre las dificultades de encontrar canciones que pongan de manifiesto elementos positivos del amor o que no estén cargadas de mitos.
Por otro lado, esta actividad sirve para reforzar algunos estereotipos de género trabajados en otros talleres.
Suele ser interesante que los propios alumnos aporten ejemplos de canciones una vez finalizada la dinámica, tanto en positivo como en negativo. De este modo contribuyen al planteamiento de ideas para futuros talleres, y puede comprobarse su comprensión de la actividad.
Antes de iniciar la actividad, el dinamizador deberá tener preparados los dos vídeos que se presentarán, de fácil acceso mediante Internet:
Desde que usamos las nuevas tecnologías para comunicarnos (programas de mensajería, redes sociales, etc.), ha mejorado la inmediatez de la comunicación, facilitándose la divulgación de la información, aunque todo tiene su parte negativa si no se reflexiona sobre ello. Esta actividad pretende aproximar a los alumnos a su realidad cotidiana en los sistemas de mensajería, destacando aquellos elementos más conflictivos de forma divertida o reflexiva.
Se introducirá la actividad anunciando que a continuación verán un vídeo y que deberán estar muy atentos al mismo y en silencio.
Se visualiza el vídeo Doble Check (http://www.youtube.com/watch?v=XjCUrU-9eIU, 3 minutos y 30 segundos) y, al acabar, se plantean estas preguntas al grupo:
Se visualiza el vídeo Yo tb tq https://www.youtube.com/watch?v=Zf-YtUuYCDE y, al acabar, se plantean estas preguntas al grupo:
Es importante hacer un resumen de las ideas recogidas por los alumnos en el aula, como forma de constatar las reflexiones que han ido surgiendo y, si es necesario, ahondar en algunas que creamos que han quedado algo más confusas o poco debatidas. Mediante el material teórico relacionado con las relaciones de pareja y la comunicación, se debe hacer reflexionar al alumnado sobre la importancia de la comunicación verbal respetuosa y sobre el control que ejercen las nuevas tecnologías, así como sobre las ventajas que tienen bajo un uso responsable.
Uno de los medios de transmisión más potentes en lo que se refiere a mitos del amor romántico e idealización de la pareja bajo parámetros idílicos es el cine. En muchas ocasiones, la estructura de los largometrajes sigue unos patrones usualmente sexistas y basados en mitos erróneos que hacen que los adolescentes asocien una realidad afectiva a dichos parámetros. Esta actividad permite analizar esos elementos y fomentar el espíritu crítico ante el visionado de algunas películas.
Para no realizar el visionado entero de la película seleccionada, hemos confeccionado una actividad basada en el análisis de diálogos que aparecen en la misma. No obstante, en función del planteamiento de la actividad y a criterio del dinamizador, puede llevarse a cabo su visionado completo.
El dinamizador explicará a los alumnos que a continuación leerá una serie de frases de una película, y les pedirá que se posicionen según si están de acuerdo con el concepto de la frase (que levanten la cartulina verde) o si no están de acuerdo (cartulina roja).
Se procede a realizar una sinopsis de la película Crepúsculo (basada en los libros de Stephenie Meyer) por si alguien no la ha visto. Se recomienda que sea algún alumno quien explique el filme, para así poder observar las reacciones de los compañeros, posicionamientos anticipatorios, etc.
El dinamizador lee los diálogos seleccionados (o se proyectan), y los alumnos se posicionan a favor o en contra, fomentando el debate.
Esta actividad resulta especialmente difícil en el debate debido a que es posible que nos encontremos distintos posicionamientos basados en el gusto por la película o, incluso, por razón de género. En caso de que esto ocurra, puede valorarse el iniciar el debate en torno a este factor, si Crepúsculo tiene un público objetivo por razón de sexo, y que expliquen el porqué.
En relación con este material, debe incidirse en los mitos del amor romántico, en el inicio de las relaciones de riesgo si no existe una correcta reflexión sobre dichos mitos, en la estructura idealizada de las relaciones de pareja y en los estereotipos de género.
La violencia hacia la mujer se aparta de otros tipos de violencia: «La agresión a la mujer es inmotivada, desproporcionada, excesiva, extendida y con intención de aleccionar, no tanto de lesionar. Por eso el agresor es consciente de lo que hace y por qué lo hace» (Lorente, 2001).
La violencia, cuando aparece en una relación de pareja, no desaparece por el mero hecho del paso del tiempo. Surge de forma escalonada y gradual, lo que potencia entre los más jóvenes la sensación de invulnerabilidad ante el problema.
En esta primera aproximación al concepto, es importante dejar patente la idea de que la violencia de género se produce en cualquier clase social, nivel educativo o grupo de ocupación. Se aconseja no recurrir a ejemplos mitificados que aumenten la visión optimista del riesgo entre los chicos y chicas, ya que deben salir del taller con el convencimiento de que la violencia de género no se circunscribe a aquellos casos extremos que aparecen en los medios de comunicación, sino que, a pesar de que se trata de un fenómeno global y muy extendido, en muchas ocasiones se da sin que la sociedad lo identifique.
A continuación, introducimos algunos Contenidos que son necesarios para el desarrollo del taller:
Tipos de violencia de género (Tamarit et al., 2005):
Fases de la violencia de género (Walker, 2000)
Es importante explicar el ciclo de la violencia de género a los jóvenes para romper algunos mitos que han estigmatizado y condenado de antemano a sus víctimas. Son mitos como: «Si no quisiera, no aguantaría», «Aguanta porque le gusta», «Si se arrepiente, puede cambiar», «Si solo ha sido una vez, no es grave», etc.
Cuando se produce un primer episodio de violencia de género en la pareja, lo más probable es que vuelva a repetirse otra situación de abuso o violencia, del tipo que sea. Leonor Walker (1979, 2000) describe este proceso cíclico de la violencia en la teoría del ciclo de la violencia, donde distingue tres fases: acumulación de tensión, explosión o agresión, y reconciliación o «luna de miel»:

Por último, para finalizar la introducción teórica necesaria para el desarrollo de las actividades o talleres, destacaremos algunos mitos sobre la violencia de género. Los mitos o prejuicios que rodean la violencia de género condenan de antemano a las mujeres y justifican el acto violento de los hombres que maltratan. Esto, a su vez, resulta ser una de las principales razones en las que se sustenta la tolerancia social ante los actos violentos y el sentimiento de culpa de la víctima.
Por ello consideramos importante desmitificar y romper prejuicios en torno a la violencia de género:
En resumen, se reflexionará sobre la violencia de género, especialmente en las relaciones de pareja. En el bloque «Relaciones de pareja y amor romántico» se trabaja la pareja desde la resolución de conflictos y los mitos. En el bloque «Violencia de género» se profundiza en los tipos de violencia, especialmente en la identificación y el riesgo de sufrir violencia de género en parejas adolescentes. Hablar de violencia de género en otros ámbitos es importante, pero, sobre todo, es importante trabajar la violencia de género en la pareja por las implicaciones psicológicas que tiene la violencia entre dos personas unidas por un lazo afectivo.
La Declaración Universal de Derechos Humanos (ONU, 1948) ha sido la base de distintas declaraciones, convenciones y acuerdos contra la violencia doméstica y, posteriormente, la violencia de género. Se han tratado de establecer unos principios comunes internacionales según los cuales ejercer violencia sobre alguien implica vulnerar los derechos humanos de la persona.
Entendemos por violencia de género (ONU, 1993) «todo acto de violencia basado en el género que tenga como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada». Esto abarca «la violencia física, sexual y psicológica que se produzca en la familia, incluidos los malos tratos, el abuso sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la mutilación genital femenina y otras prácticas tradicionales nocivas para la mujer, los actos de violencia perpetrados por otros miembros de la familia y la violencia relacionada con la explotación; la violencia física, sexual y psicológica perpetrada dentro de la comunidad en general, inclusive la violación, el abuso sexual, el acoso y la intimidación sexuales en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros lugares, la trata de mujeres y la prostitución forzada; y la violencia física, sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado, dondequiera que ocurra» (Resolución 48/104 de la Asamblea General de la ONU, Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, de 20 de diciembre de 1993).
Las Naciones Unidas y algunos de sus organismos (como la Organización Mundial de la Salud), así como varias entidades (Amnistía Internacional y otras organizaciones no gubernamentales), han analizado y elaborado informes sobre la violencia de género, sus repercusiones, sus consecuencias y su impacto a nivel mundial.
En los últimos años, se han introducido avances en la legislación española para la lucha contra la violencia de género, pero no es suficiente con un cambio legislativo (BOE, 2004). La violencia de género no puede resolverse únicamente mediante el derecho penal, ya que es un problema multidimensional, y debe ser solucionado desde los distintos ámbitos sociales, políticos, jurídicos, etc.
La conciencia política, la sensibilización, los medios de comunicación, las reacciones políticas y sociales, así como la adopción de medidas judiciales, han contribuido a entender el problema como algo público.
Para anticipar la prevención en edades tempranas, es importante el diagnóstico de las actitudes, creencias y valores ante la violencia de género, y proponer una intervención socioeducativa eficaz que ayude a identificar los primeros signos de violencia y los factores de riesgo (predictores) y de protección de la violencia de género.
Las actividades que se llevarán a cabo en este tercer taller irán dirigidas a la identificación de las distintas formas de violencia de género, a la desmitificación de creencias distorsionadas en relación con la violencia de género en la pareja y a la percepción del riesgo entre chicos y chicas adolescentes de sufrir violencia de género en sus primeras relaciones de pareja.
Se recomienda realizar como mínimo dos actividades de este grupo a fin de fomentar el cambio a nivel cognitivo, actitudinal y comportamental.
Asimismo, puede iniciarse el taller realizando alguna actividad introductoria para establecer el nivel en función del grupo al que impartiremos el taller o actividad. Si desconocemos el grupo con el que trabajaremos, sería interesante realizar una actividad introductoria sobre mitos del amor romántico antes de pasar a las del propio taller.
Las actividades pueden llevarse a cabo con un solo dinamizador. Las sesiones han sido temporalizadas individualmente, y se ha contemplado la posibilidad de que puedan perderse algunos minutos debido a la entrada y salida del aula de los participantes. Pese a esos minutos perdidos, las actividades pueden desarrollarse dentro del tiempo planificado, ya que implícitamente quedan contabilizados. En caso de que se lleven a cabo con dos dinamizadores, es aconsejable repasar algunas de las recomendaciones de codinamización de talleres que se ofrecen en este documento. Es importante pasar el «Cuestionario de valoración de la actividad o taller» al finalizar la sesión.
Antes de iniciar las dinámicas, la persona que dinamiza el taller se presenta al grupo y explica que se van a realizar unas actividades diseñadas por la Fundación “la Caixa”. Es importante no adelantar el contenido de las actividades o talleres en este momento, para no condicionar al alumnado.
Se recomienda que, en el contacto previo con el centro para la realización del taller, se sugiera la necesidad de un aula con posibilidad de cambiar de ubicación el mobiliario.
Para un buen desarrollo de la sesión, el aula de trabajo se adaptará a las necesidades de cada actividad.
Esta actividad permitirá trabajar las distintas formas de violencia de género que pueden vivir los chicos y chicas en sus primeras relaciones de pareja. Por su edad, pueden resultarles lejanas otras formas de violencia de género más frecuentes en la etapa adulta («techo de cristal», acoso en el trabajo, discriminación por género, etc.), pero existe un tipo de violencia de género presente en cualquier etapa (adolescencia, juventud, adultez, vejez, etc.) y clase social: la violencia de género en la pareja. Este tipo, a su vez, se presenta bajo distintas formas (psicológica, física, social, etc.). Por la gravedad de sus consecuencias y por su capacidad de pasar desapercibida entre los más jóvenes, consideramos que es importante facilitar herramientas a chicos y chicas para que puedan identificarla. Por ello, y siguiendo las recomendaciones de la literatura sobre prevención, utilizaremos ejemplos cercanos a los adolescentes, evitando aquellos que estén mitificados. En el taller «Relaciones de pareja y amor romántico» se trabaja la resolución de conflictos en la pareja (conflictos planteados y resueltos por los chicos y chicas), mientras que en el presente taller profundizamos en otros tipos de conflictos en la pareja resueltos de forma no asertiva y en los que los diferentes tipos de abusos son el denominador común de las historias que se presentarán al alumnado.
El dinamizador introducirá la actividad. Debe explicar que en esta actividad realizarán la lectura de tres situaciones. No indicará al alumnado el tipo de situaciones que van a trabajar, ya que no debemos darles pistas de que se tratará de situaciones de abuso. Esto nos permitirá indagar qué identifican como abuso. Para introducir la actividad y repartir los casos, el dinamizador contará con 5 minutos.
Una vez repartidas las fotocopias de la ficha 3, el dinamizador pedirá que lean las tres situaciones y les dirá que, tras la lectura de los casos, traten de responder individualmente a las preguntas de la ficha (10 minutos). No es necesario que escriban las respuestas en la ficha, y así la actividad será más ágil.
Orientación para el dinamizador: historia 1 (abuso físico), historia 2 (abuso psicológico) e historia 3 (abuso sexual). El objetivo para cada una de las historias es trabajar los distintos tipos de abusos, pero es necesario recordar que, aunque indiquemos un tipo de abuso en cada historia, pueden darse a la vez otros tipos. Resaltamos los abusos físico, psicológico y sexual porque estos tres deben ser identificados en cada historia, después de trabajarlos en la actividad.
Después del trabajo individual, el dinamizador pedirá a los alumnos que aporten al grupo sus reflexiones sobre las tres situaciones. Para el debate en grupo se destinarán 10 minutos. El dinamizador intentará agilizar el debate y podrá utilizar las preguntas de los propios alumnos para lanzarlas al grupo clase y que las resuelvan entre todos.
Para finalizar la actividad, el dinamizador sintetizará las aportaciones del alumnado y utilizará el material teórico que desee utilizar para exponer muy brevemente la definición de violencia de género y los tipos de violencia de género (laboral, social, de pareja, etc.). Si se considera necesario, puede introducir el ciclo de la violencia de género. Para la síntesis, el dinamizador contará con 10 minutos.
Esta actividad puede realizarse en pequeños grupos, solicitándoles que representen las situaciones mediante un juego de rol.
CASOSLee las siguientes historias y responde a las preguntas del final. |
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HISTORIA 1: MÓNICA Y JUAN Mónica y Juan tienen 15 y 16 años, respectivamente. Salen juntos desde hace un año. Se quieren muchísimo, pero entre ellos surgen conflictos de forma continuada. Juan tiene muy mal carácter, y cuando salen los sábados por la noche a la discoteca suelen discutir mucho por cualquier cosa (porque ella se va con sus amigas, porque habla mucho rato con algún amigo, etc.). En más de una ocasión, cuando está muy enfadado, tira cosas al suelo e, incluso, empuja a Mónica. Esto ha pasado más de una vez, y Juan está arrepentido, pero cuando se enfada vuelve a suceder lo mismo. |
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HISTORIA 2: CARLOS Y SARA Carlos y Sara tienen 15 años. Hace mucho tiempo que se conocen, porque van juntos a la misma clase. Son novios desde hace unos meses, pero Sara tiene dudas sobre sus sentimientos. Le gusta mucho Carlos, pero él muchas veces le dice cosas que le resultan desagradables, como por ejemplo: «Cuidado con esa camiseta, tiene mucho escote, ¿no?», «¿Cómo es que hablas tanto rato con esos tíos?», «Esta falda no te sienta bien, ¡es muy corta!», etc. Sara se enfada con él y le dice que está cansada de que le diga esas cosas, pero Carlos siempre le contesta que se lo dice en broma y que ella no sabe aceptar bromas. |
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HISTORIA 3: RAQUEL E ISMAEL Raquel e Ismael tienen 16 y 18 años, respectivamente. Raquel todavía no ha tenido relaciones íntimas con ningún chico. Ismael ha tenido más novias y ya ha mantenido relaciones sexuales con otras chicas. Llevan juntos un año, e Ismael insiste a Raquel en tener relaciones. Raquel le ha explicado muchas veces que no está segura, que le gustaría tener relaciones más adelante… Tiene miedo de mantener relaciones íntimas con él y que la historia pueda acabar una vez que haya dado el paso. Ismael no quiere esperar más y le insiste. En varias ocasiones le ha dicho que, si no tienen relaciones íntimas, las tendrá con otra chica, ya que él tiene 18 años y unas necesidades… y no puede esperar todo el tiempo que ella quiera. Él insiste en que la quiere y que nada va a cambiar, pero Raquel se siente agobiada, porque últimamente este tema está presente en todas sus conversaciones, incluso cuando hay amigos delante. |
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Responde a las siguientes preguntas:
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Recomendamos al dinamizador que, antes de iniciar el taller, tenga preparadas las tarjetas de cartulinas de colores para agilizar la dinámica.
La actividad sobre mitos y creencias en el marco de la violencia de género tiene especial importancia entre los chicos y chicas adolescentes, ya que estas creencias distorsionadas les pueden dificultar identificar los primeros indicios de violencia. Por ello, en esta actividad se presentarán distintos mitos y les pediremos que valoren si creen que el mito es verdadero o falso. Para facilitar el desarrollo de la actividad, proporcionaremos una lista de mitos que el dinamizador proyectará en la pantalla.
El dinamizador explicará al alumnado la dinámica. Para ello, les indicará que en la pantalla visualizarán unas frases (las de la ficha 4, que se encuentra al final de la actividad) y que ellos deberán mostrar mediante una tarjeta si creen que son verdaderas (están de acuerdo con las mismas) o falsas (no lo están). Se explicará a los alumnos que, para indicar si la frase es verdadera o falsa, contarán con una tarjeta de dos colores: el verde implicará acuerdo y llevará marcada una V de verdadero; el desacuerdo llevará una F de falso y será de color rojo. El dinamizador, para cada mito, apuntará en la pizarra el veredicto final que se obtenga con los votos del grupo, fomentando un debate al respecto.
Una vez realizada la votación por colores para cada uno de los mitos, el dinamizador concluirá la actividad desmontando todos aquellos que hayan sido trabajados. Los desmitificará cuando ya se haya hecho la votación, ya que todas las frases son falsas, son mitos. Para finalizar, los últimos minutos se dedicarán a la reflexión, comentarios o dudas que los chicos y chicas deseen resolver con el dinamizador.
Mitos sobre la violencia |
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| Las mujeres no pueden hacer el mismo trabajo que los hombres. | ||
| La mujer es el sexo débil y el hombre el sexo fuerte. | ||
| Si no se apartan de la situación de violencia es porque no quieren. | ||
| El maltrato en la pareja es un asunto privado en el que los demás no deben meterse. | ||
| Pegar una bofetada o insultar de vez en cuando a una mujer no es maltrato. | ||
| En todas las parejas hay discusiones. | ||
| Los hombres que maltratan a las mujeres están locos o no saben lo que hacen. | ||
| Cuando una mujer deja a su marido, el maltrato desaparece. | ||
| Si los hombres que maltratan a las mujeres fueran a la cárcel, la violencia hacia la mujer desaparecería. | ||
| La causa de la violencia se debe al abuso de alcohol o drogas. | ||
| A veces la víctima se merece o ha provocado la violencia. | ||
| La víctima aguanta porque forma parte de su cultura. | ||
| Un hombre no maltrata porque sí; ella también habrá hecho algo para provocarle. | ||
| Los hombres que agreden a su pareja son violentos por naturaleza. | ||
| Hay muchas denuncias falsas de malos tratos. | ||
| Las mujeres quieren tener todo el poder. | ||
| En los procesos de divorcio, ellas se quedan con todo porque son mujeres. | ||
| Los malos tratos en el hogar no afectan a los hijos si el padre no les maltrata. | ||
Se recomienda al dinamizador que tenga preparadas las letras de las canciones impresas para cada grupo, así como las preguntas.
Al igual que en anteriores actividades se ha podido trabajar con canciones intentando desgranar el significado de muchos mensajes que se transmitían de casos de estereotipos de género o mitos de relaciones de pareja, en esta ocasión vamos a trabajar directamente con canciones que supongan una denuncia de situaciones de violencia contra la pareja. Se fomentará una lectura reflexiva de esas canciones, lo que dará pie a constatar elementos que pueden ser ampliados o definidos a posteriori a partir de distintos recursos teóricos.
El dinamizador presentará la actividad anunciando que se van a analizar distintas canciones por grupos y que cada uno de ellos deberá responder a unas preguntas. No se proporcionará más información sobre el desarrollo de la actividad.
El dinamizador reparte a cada grupo la letra de una canción de esta lista:
También reparte a cada grupo una fotocopia de la ficha 5 con las preguntas que deberán responder.
Preguntas |
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| ¿De qué creéis que trata la canción? | ||
| ¿Qué parte os ha llamado más la atención? | ||
| ¿Cuál es el papel de la víctima en esta canción? ¿Cómo la definiríais como persona? | ||
| ¿Cuál es el papel del agresor en esta canción? ¿Cómo le definiríais como persona? | ||
| ¿De qué tipos de maltrato habla? | ||
| ¿Se explica el motivo por el que el agresor comete su acción? ¿Cuál es? | ||
| ¿Se explica alguna reacción de la víctima? ¿Cuál? | ||
Se recomienda que el dinamizador tenga preparado, previamente al taller, el material teórico que desee aportar de apoyo, que se complementará con lo obtenido en el debate. En caso de no ser posible dicha preparación previa, puede preparar el material teórico mientras los alumnos realizan el trabajo en grupos.
Se realiza una devolución por grupos sobre las respuestas a cada pregunta, intentando fomentar que sea cada uno de los grupos el que transmita su reflexión al resto del aula.
Una vez realizada la devolución y el debate, el dinamizador concluirá la actividad repasando las ideas principales del debate y reforzando la reflexión con su propio material teórico (puede utilizar como apoyo un PowerPoint si lo considera oportuno).
Es importante que, tras un periodo de reflexión en los adolescentes realizado a partir de actividades anteriores, puedan dedicarse a analizar un caso en el que se vean reflejados distintos elementos basados en las relaciones de pareja, los mitos del amor romántico y los estereotipos de género.
El dinamizador reparte a los alumnos, divididos en pequeños grupos, las fotocopias de la ficha 6. Les pedirá que lean la historia de Martina y que respondan a las preguntas que aparecen al final, para lo cual dispondrán de 20 minutos. La ficha 6 con la historia y las preguntas se encuentra al final de la actividad. Se elige a un secretario o secretaria por grupo para que tome nota de las respuestas.
Se recomienda que el dinamizador tenga preparado, previamente al taller, el material teórico que desee aportar de apoyo, que se complementará con lo obtenido en el debate. En caso de no ser posible dicha preparación previa, puede preparar el material teórico mientras los alumnos realizan el trabajo en grupos.
Se realiza una devolución por grupos sobre las respuestas a cada pregunta. Se recomienda que cada pregunta la responda un grupo distinto, y el resto de los alumnos la complementen mediante el debate.
Una vez realizados la devolución y el debate, el dinamizador concluirá la actividad repasando las ideas principales del debate y reforzando la reflexión con su propio material teórico.
La historia de Martina |
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Me llamo Martina. Tengo 16 años. Estudio en el instituto y me gusta pensar que me dedicaré a cuidar de la gente. En casa, mi madre siempre me dice que he nacido para cuidar de los demás, que se me da bien. No sé si será verdad, pero a mí me gustaría poder hacerlo tan bien como ella lo ha hecho conmigo, con mi hermano pequeño y con mi padre. Cuando yo era pequeña, ella aún trabajaba en una tienda de ropa, pero al nacer Pablo decidieron que lo dejaría porque era demasiado caro tener una canguro, salía más a cuenta cuidar de los de casa que tener un trabajo. Además, mi padre se reía porque a mi madre le habían hecho encargada de la tienda, y decía: «¡Ojo con tu madre de jefa, que tiemblen las niñitas de la tienda. No saben lo que han hecho poniendo a mamá allí, con el carácter que tiene!». Sobre mi padre, deciros que es un gran tío; a veces ayuda en las tareas de casa cuando llega del trabajo, pero siempre procuramos que esté todo listo para que no se agobie con el montón de trabajo de casa. Pienso que siempre ha querido mucho a mi madre, y que debe de ser mutuo, porque se pasan todos los días juntos cuando no está trabajando mi padre, y ella ya sabe cómo manejarlo cuando está de mala leche. Mi padre se preocupa de sacarla de casa de vez en cuando, porque sabe que tiene pocos entretenimientos debido al tiempo que se pasa en casa. A ella le gusta mucho el cine, y tienen peleas divertidas para elegir la peli. A ella le gustan cosas de la Jennifer Aniston y rollos de amor de esos. Mi padre ficha en cualquier peli de Bruce Willis. A veces, mi padre se duerme en el cine porque acaba reventado de trabajar todo el día. Es contable, lo que a mí me parece un rollo (y creo que a él también, pero no le gusta reconocerlo para hacerse el fuerte). Le hubiera gustado dedicarse a la música, pero eso, como dice él, no trae el pan a casa. Toca muy bien el fagot, de pequeño iba a clases. Ahora hace mucho tiempo que no lo toca, y dice que aquello era cosa de «nenazas y criaturas». Me hace gracia porque mi padre se hace el protector conmigo cuando le hablo de José, mi novio, que el año pasado estudiaba en mi cole, pero que ahora hace informática en otro lugar. Papá bromea porque no quiere que me venga a buscar a casa, dice que le calentará y que no le gustan las pintas que lleva. Mi madre le dice: «Deja tranquila a la niña si se ha enamorado». Y sí, me he enamorado. Lo deberíais ver, todo guapote… Le empieza a salir una barba extraña muy mona, y tiene los ojos de color miel. Hemos tenido suerte, porque nuestros signos zodiacales son compatibles para siempre, así no nos separará el destino. Vale… es algo reservado y callado, pero con la mirada nos lo decimos todo, somos supercompatibles. Me enseña cosas que yo no sé, y me ayuda mucho a saber reírme de mí misma, ya que se mete con mis rollos de amigas, y le gusta saber mucho de mí. La verdad es que él es más atractivo que yo. Era de los más conocidos en el cole el año pasado, y no sé por qué se fijó en mí, pero ¡qué más da! Tuve suerte. Nos ha sido superdifícil estar juntos con el cambio de cole, ya que él no conoce a mucha de la gente con la que voy y se siente mal. Pero ya me encargo yo de que sepa todo lo que hago para que no sufra, pobre. Encima de que estamos separados, no saber qué hace el otro es un suplicio. Le gusta mucho que me ponga guapa cuando voy con él por ahí, pero es graciosísimo cuando sufre porque me pongo guapa para ir a clases. ¡Como si yo me pudiera fijar en alguien! Se enfada, junta las cejas y pone morros. Yo le doy unos besitos y un abrazo, y le recuerdo que no hay nadie como él, que no quiero tener a nadie más cerca, ¡que sin él no respiraré! Es cierto que no hemos tenido mucha suerte con nuestros amigos. A mis amigas, él les parece un quinqui, un chulo de barrio, y no entienden cómo estoy con él. Seguramente es envidia por no poder tocarle la barba. Yo lo tengo claro, no me tengo que justificar ante nadie. Si ellas no le aceptan, no me aceptan a mí, y por lo tanto… ¡fuera! Él tiene un grupito de amigos, pero son mayores que yo y les dejan salir por la noche, así que no los conozco mucho. Pepe (José) sale con ellos algunos días, pero me avisa para que no me preocupe, porque sabe que no me gusta que vaya a discotecas él solo; pero se ríe y me cuenta que es tan absurdo lo que le digo, que le hace gracia. Es verdad que eso no se lo digo a mis padres, porque, aunque saben que los chicos pueden llegar a casa más tarde que las chicas, no es plan que le vean como un fiestero. ¿Sabéis qué os digo? Que un día saldré yo por ahí sin él, a ver qué le parece, ja ja ja. Pero, con mi mala suerte, seguro que se entera y se pilla un rebote total. Y más hoy en día, que con Facebook todo el mundo cuelga fotos e historias, y me tiene fichada todo el día. Así que nada, mejor no genero un lío. Ya saldré de mayor. Bueno, os dejo, que me parece que me llamará Pepe de un momento a otro. El móvil me lo regaló él hace un par de meses para poder charlar cuando queramos, y ahora veo que me están llegando whatsapps y se está poniendo nervioso porque no le respondo. Ja ja ja, ahora se cabrea y pone: «Nena, que estás viendo los mensajes, ¿por qué leches no coges el teléfono?». Mira que es burro, después siempre se disculpa porque dice que se pone nervioso si no respondo y se preocupa, que si respondiera a la primera eso no pasaría. Quizá tenga razón. Ya veremos cómo van las cosas. Ahora dice que no me viene a buscar mañana, que si yo no me preocupo de responderle los mensajes él pasa de mí, que eso significa que yo no me preocupo por él igual que él por mí, que lo pasa fatal si no está conmigo y que parece que yo me lo paso mejor con cualquier otra cosa que con él. Pero, ¿por qué dice eso? Mira, la que se ha liado en un momento por estar aquí escribiéndoos. Os dejo, que había quedado con Noe, pero tengo que anularlo; que me voy a buscarle a la calle para que no se enfade y para demostrarle que sí me importa. ¡YA LO CREO QUE ME IMPORTA! Venga, un abrazo a todos. ¡¡Y que viva el amor!! |
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Responde a las siguientes preguntas:
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Esta actividad está considerada como una de las de mayor nivel en cuanto a asunción de conceptos se refiere, por lo que se recomienda que para su realización hayan sido asumidos gran parte de los conceptos trabajados en actividades de esta temática (de inferior nivel de progresión), así como conceptos sobre estereotipos de amor romántico y mitos de la relación de pareja.
El dinamizador simplemente comunicará al alumnado que se visualizará un vídeo (o varios, según la opción elegida) y que deberán estar muy atentos.
Primero se proyectarán los vídeos y se formularán una serie de preguntas para cada uno de ellos, para fomentar posteriormente el debate grupal con espíritu crítico.
Subir y bajar, de David Planell (https://www.youtube.com/watch?v=AoOtTIKjgoE)
Mummies and Daddies, de Proyecta Films (http://www.youtube.com/watch?v=0Y1yf1R9K5s)
Te doy mis ojos, de Icíar Bollaín
Después del trabajo individual, el dinamizador pedirá que los alumnos aporten al grupo sus reflexiones sobre los vídeos. Se destinarán 10-15 minutos a este debate. El dinamizador intentará agilizarlo, usando para ello las preguntas de los propios chicos y chicas, que formulará al grupo clase para que las resuelvan entre todos.
Para finalizar la actividad, el dinamizador sintetizará las aportaciones del alumnado y utilizará el material teórico de apoyo que estime oportuno para exponer muy brevemente la definición de violencia de género, los tipos existentes (laboral, social, de pareja, etc.) y el ciclo de la violencia de género. Es importante trabajar la transmisión intergeneracional de valores.
Recordamos que en esta actividad pueden visionarse uno o varios vídeos.
El acoso escolar (en inglés, bullying) es el maltrato físico o psicológico deliberado y continuado que recibe un o una menor por parte de otro, o por parte de un grupo, que se comporta con la víctima de forma cruel con el objetivo de someterla y asustarla, a fin de recompensarse a sí mismo con situaciones favorables para él o simplemente para obtener la satisfacción de agredir. Así pues, el acoso escolar implica una repetición continuada de burlas y agresiones que pueden provocar la exclusión social de la víctima.
Se trata de un problema extendido en los colegios, escuelas e institutos, cuyo principal aliado es el silencio de las víctimas, quienes no denuncian por miedo al agresor o agresores o por vergüenza a quedar como cobardes.
El acoso escolar es un problema que precisa de la sensibilización social. Existe un aumento preocupante de casos de acoso, especialmente teniendo en cuenta que suele ser una forma de violencia que no se divulga, ni siquiera en las familias.
La concienciación social es importante, sobre todo para descubrir que determinadas reacciones violentas y agresivas en los menores suelen estar enmascarando situaciones de acoso escolar que no revelan a su entorno familiar, y son una forma de canalizar la rabia, que aflora sin que existan causas aparentes.
El acoso escolar reúne las siguientes características:
Las causas del acoso escolar son múltiples y complejas. En nuestra sociedad, existen ciertos factores de riesgo de violencia, como pueden ser la exclusión social o la exposición a la violencia a través de los medios de comunicación. Por otro lado, carecemos de ciertas condiciones protectoras que podrían paliar los efectos de dichos factores, así como de modelos sociales positivos y solidarios, contextos de ocio y grupos de pertenencia constructivos, y adultos disponibles y atentos para ayudar. Por otro lado, ser aceptado y tener amigos en el vínculo escolar son factores protectores ante las agresiones de acoso escolar.
Algunos factores de riesgo son los siguientes:
EN LA FAMILIA
EN EL ENTORNO ESCOLAR
EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Las características que presentan las víctimas de acoso escolar son las siguientes:
VÍCTIMA PASIVA
VÍCTIMA ACTIVA
Por otra parte, las características de los agresores son las siguientes:
La Declaración Universal de Derechos Humanos (ONU, 1948) ha sido la base de distintas declaraciones, convenciones y acuerdos contra la violencia. Ejercer violencia sobre alguien conlleva vulnerar los derechos humanos de la persona.
El concepto acoso escolar se utiliza para describir distintos tipos de comportamientos no deseados por niños, niñas y adolescentes que abarcan desde bromas pesadas hasta ignorar o dejar deliberadamente de hacer caso a alguien, ataques personales e, incluso, abusos serios. En ocasiones, es solo una persona la que lleva a cabo el acoso escolar, mientras que en otras existe la unión de un grupo o pandilla. Lo más preocupante no son las acciones realizadas por los agresores, sino cómo se siente la víctima y cómo incide el acoso en su vida a medio y largo plazo.
Por ello, es necesario trabajar con los grupos que presenten situaciones de acoso repetidas, de intimidación o victimización, así como acciones negativas (verbales, físicas y psicológicas, sociales e ideológicas, incluidas las psicológicas de exclusión) que lleven a cabo otros compañeros.
El miedo a los agresores y a quedar una vez más en ridículo hace que la mayoría de las víctimas de acoso escolar no sean capaces de denunciar la situación. En muchas ocasiones, no aceptan los consejos del profesorado ni transmiten a sus propios padres el pánico que padecen en el colegio.
En la actualidad, las agresiones escolares son hechos comunes, pero no deben ser concebidas como un fenómeno nuevo, aunque sí más intenso y descubierto. Por ese motivo, conviene trabajar con los niños, niñas y adolescentes su identificación, así como facilitarles herramientas para no ser agresores, ni víctimas, ni espectadores, de un problema que también les perjudica a ellos.
Se recomienda realizar como mínimo dos actividades de este grupo a fin de fomentar el cambio a nivel cognitivo, actitudinal y comportamental.
Asimismo, debe iniciarse el taller realizando alguna actividad introductoria para facilitar la predisposición al cambio de creencias y la reflexión.
Las actividades pueden llevarse a cabo con un solo dinamizador. Las sesiones han sido temporalizadas individualmente, y se ha contemplado la posibilidad de que puedan perderse algunos minutos debido a la entrada y salida del aula de los participantes. Pese a esos minutos perdidos, las actividades pueden desarrollarse dentro del tiempo planificado, ya que implícitamente quedan contabilizados. En caso de que se lleven a cabo con dos dinamizadores, es aconsejable repasar algunas de las recomendaciones de codinamización de talleres que se ofrecen en este documento. Es importante pasar el «Cuestionario de valoración de la actividad o taller» al finalizar la sesión.
Antes de iniciar las dinámicas, la persona que dinamiza el taller se presenta al grupo y explica que se van a realizar unas actividades diseñadas por la Fundación “la Caixa”. Es importante no adelantar el contenido de las actividades o talleres en este momento, para no condicionar al alumnado.
Se recomienda que, en el contacto previo con el centro para la realización del taller, se sugiera la necesidad de un aula con posibilidad de cambiar de ubicación el mobiliario.
Para un buen desarrollo de la sesión, el aula de trabajo se adaptará a las necesidades de cada actividad.
Para facilitar la reflexión, es recomendable adoptar un punto de vista algo alejado de la propia realidad para poder trazar puentes de unión. Esta es la razón por la cual se propone trabajar una situación de acoso laboral para, posteriormente, abordar el acoso escolar.
El dinamizador leerá en voz alta unas historias sin adelantar su temática y únicamente pedirá a los alumnos que las escuchen.
Una vez leídas en voz alta las historias, el dinamizador formula las preguntas e intenta generar un debate reflexivo sobre distintos aspectos:
Para finalizar la actividad, el dinamizador sintetizará las aportaciones del alumnado usando el material teórico con el que cuenta en la presente guía como apoyo, para exponer muy brevemente la definición de acoso escolar, los tipos de maltrato y las similitudes en el entorno laboral adulto. Para la síntesis, el dinamizador contará con 15 minutos.
Historias para leer en voz alta |
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A Carlos, de 50 años de edad, su jefe, sin saber por qué, dejó de tenerle en cuenta y cada vez se comportaba más seco con él. Carlos intentó hablar con él sobre lo que estaba pasando, pero su jefe nunca accedió a tal petición. Lo más grave fue que otros empleados, por temor a ser despedidos, adoptaron la misma actitud que el directivo, llegando al extremo de que Carlos ya no era informado de las juntas y pocos eran los que le hablaban. Obviamente, esto repercutió en el estado de ánimo de Carlos, sintiéndose frustrado, devaluado e ineficiente, además de que le aterraba ser despedido, pues a sus 50 años sería muy complicado lograr otro empleo. Gracias a la propuesta de un proyecto en otra empresa, Carlos pudo dejar su trabajo. |
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Alicia, de 33 años y contratada como coordinadora de Seguridad y Salud de Obras en una empresa, empezó a ser discriminada debido a su embarazo. Ella comunicó a sus superiores que estaba embarazada a las ocho semanas de gestación, y en aquel momento no supuso ningún problema. Pero, a los cinco meses de embarazo, su jefa le dijo que dejara de visitar las obras porque no era lo más recomendable para una embarazada. «Realmente, mi trabajo se vio muy afectado, porque las visitas en este empleo son fundamentales. Sin visitas, mis obras deben pasar a otra persona y, en consecuencia, se contrata a otro técnico. Me quedé dando cursos de construcción y redactando informes atrasados de todas mis compañeras, que me culpaban a mí por haberme quedado embarazada. Los técnicos que iban a las visitas en mi sustitución dejaron de hablarme por cargarles de trabajo.» |
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El científico Daniel Shechtman, al realizar un estudio sobre la cristalografía, comprobó que los fundamentos conocidos sobre esta ciencia eran erróneos, pero sus colegas no le creyeron y, muy al contrario, se burlaron de él. De hecho, su jefe le regaló un manual de cristalografía y le sugirió que lo leyera. Pero como Daniel insistió en que su experimento era correcto, le despidieron. Incluso las revistas científicas se negaron a publicar su estudio. Con el tiempo, por dicha investigación, Shechtman se convirtió en ganador en solitario del Premio Nobel de Química en 2011. |
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Un policía, tras denunciar unas irregularidades por parte de algunos de sus compañeros, empezó a ser el blanco de burlas y amenazas. Primero, en la puerta de su vestuario encontró escritas las palabras «Chivato» y «Maricón». Además, comenzaron a correr rumores sobre su supuesta orientación homosexual. En otra ocasión, encontró dentro de uno de sus calcetines un papel doblado con el escrito «Marica asqueroso, fuera de aquí». Pero la gota que colmó el vaso fue cuando le pincharon las cuatro ruedas del coche. A raíz de la primera provocación, el policía agredido presentó una denuncia, a la que hicieron caso omiso, pero con las demás pruebas pudo llevar su caso a juicio. |
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El dinamizador explicará la actividad a los alumnos. Les indicará que cada uno de ellos interpretará un papel, pero nadie conocerá su propio rol, sino tan solo los de los demás, que estarán escritos en notas adhesivas pegadas en la frente. Se remarcará que nadie puede decir a su compañero o compañera el rol que lleva escrito en la nota adhesiva. Se trata de comportarse con los demás según el rol que lleven escrito en la frente. Por ejemplo, si un alumno lleva una nota adhesiva en la que pone «Agresor», los demás deberán tratarle como tratarían a un agresor, repudiándolo o aliándose con él. Se dedicarán 5 minutos a la introducción de la actividad.
El dinamizador tendrá preparadas las notas adhesivas antes del inicio del taller. Para la confección de las notas, contará con los siguientes roles:
El dinamizador pegará las notas adhesivas en las frentes de los alumnos, sin que vean el rol que les ha tocado a cada uno. Una vez repartidos los roles, el dinamizador indicará a los chicos que pueden iniciar su actuación. Les pedirá que sean reales y sinceros, exagerando si es necesario. Al cabo de 10 minutos de interacción entre los alumnos, se para la actividad y el dinamizador pide a los alumnos que levanten la mano aquellos que crean que su rol es de víctima, los que consideren que son agresores y los que crean que desempeñan el papel de profesores. A continuación, pedirá a los alumnos, tanto si han acertado su rol como si no lo han hecho, que se quiten la nota adhesiva de la frente y comprueben el rol que les había tocado.
Cuando todos hayan comprobado el rol que tenían asignado, el dinamizador pedirá a una persona de cada rol que exprese los sentimientos vividos, cómo se ha sentido, etc. Sus compañeros de rol pueden ayudarle. Para esta segunda parte de la actividad, se contará con 10 minutos, por lo que el proceso de reconocimiento del propio rol tiene que ser ágil.
Para finalizar la actividad, el dinamizador sintetizará las aportaciones del alumnado, usando el material teórico que desee como apoyo, y expondrá muy brevemente la definición de acoso escolar, los tipos de maltrato y los elementos emocionales asociados.
El dinamizador, que habrá dispuesto previamente el aula con las sillas y las mesas apartadas en un rincón, explica a los alumnos que deberán situarse de pie en medio de la clase y que él leerá distintas afirmaciones. Ante cada una de ellas, los chicos se repartirán según su opinión con respecto a las mismas. En la pared de la derecha, se situarán las personas que estén de acuerdo con la afirmación, y en la de la izquierda, las que no estén de acuerdo. El dinamizador también explicará que, en caso de duda (cuando no se decidan por ninguna opción), pueden permanecer inmóviles en el centro (posición inicial de la actividad). Sin más explicaciones sobre la dinámica, para no condicionar los movimientos, el dinamizador inicia la actividad, a cuya presentación dedicará 5 minutos.
Esta actividad durará unos 20 minutos. El dinamizador tendrá preparadas algunas tarjetas con distintas afirmaciones para facilitar su lectura y no recorrer al ordenador. Algunas de las afirmaciones que proponemos trabajar son las siguientes:
Con estas afirmaciones se pretende buscar el posicionamiento de los alumnos ante algunas afirmaciones que son fruto de mitos en torno al acoso escolar. Bajo este abanico de afirmaciones erróneas sobre el acoso escolar, se justifican muchas situaciones de violencia.
El dinamizador irá leyendo las distintas afirmaciones. Los chicos y chicas deberán posicionarse junto a la pared derecha o la izquierda. Para facilitarles que asocien cada pared con una opinión, el dinamizador habrá colgado los carteles de «Desacuerdo» y «Acuerdo» en las paredes correspondientes.
En caso de que algunos alumnos hayan permanecido en el centro del aula porque estén indecisos, utilizaremos su indecisión para pedir a los chicos y chicas situados en la pared de la derecha y de la izquierda que se justifiquen y convenzan a sus compañeros para que se incorporen a su bando (de «Acuerdo» o «Desacuerdo» con la afirmación).
Para finalizar la actividad, el dinamizador sintetizará las aportaciones del alumnado, usando el material teórico que desee como apoyo. Para la síntesis, el dinamizador contará con 15 minutos.
Esta actividad puede realizarse también en formato de cuestionario individual si se valora alguna situación de riesgo o complicada en el aula.
| Insultar reiteradamente no es acoso escolar. |
| Si mis amigos me pegan, es solo para jugar. |
| En mi centro educativo no hay acoso escolar. |
| Hay personas que se merecen malos tratos. |
| Decir tonto a la misma persona cada día no causa dolor. |
| El acoso escolar solo se da entre personas con un nivel socioeconómico bajo. |
| Si a mí me hicieran acoso escolar, se lo diría a mis padres. |
| El acoso escolar es algo que se han inventado los medios de comunicación. |
| Pelearse un día no es hacer acoso escolar. |
| Ser agresor de acoso escolar no es malo, ya que así no te pegan a ti. |
| Las víctimas de acoso escolar son víctimas porque quieren. |
| Si te pegan, tienes que pegar también. |
| Gastar bromas no es hacer acoso escolar. |
El dinamizador explica a los alumnos que se presentarán a un concurso de cortometrajes sobre distintos aspectos sociales y que la temática elegida es el acoso escolar. Se dividirá la clase en grupos, y cada uno redactará los elementos básicos para poder crear este corto. Posteriormente se valorará la viabilidad de llevar a cabo realmente el rodaje.
El dinamizador pedirá a cada uno de los grupos que diseñe una escena para el corto, especificando las localizaciones, el tipo de situación que desean representar, roles y diálogos. Tendrán unos 20 minutos para crear la escena. A continuación, se ponen las historias en común y se intenta crear un hilo conductor para diseñar el corto.
Para finalizar la actividad, el dinamizador sintetizará las aportaciones del alumnado, usando el material teórico que desee como apoyo. Para la síntesis, el dinamizador contará con 15 minutos.
El dinamizador procurará que los alumnos sean conscientes en sus escenas de los roles de agresor, víctima y grupo, del apoyo del entorno y de las dificultades para poder romper la dinámica.
Es interesante valorar la posibilidad de llevar a cabo realmente el cortometraje. Resulta muy gratificante para los jóvenes ver su trabajo llevado a la realidad, y les ayuda a poner en práctica algunas ideas que en clase solo surgen a modo de debate.
Antes de la sesión, el dinamizador tendrá impresas las preguntas para todos los alumnos, o bien buscará alguna alternativa en función de las instalaciones (proyección, etc.).
El dinamizador explica a los alumnos que verán una película sobre la que deberán reflexionar posteriormente.
Se proyecta la película Cobardes, de José Corbacho (2008).
El dinamizador plantea a los alumnos una serie de preguntas sobre la película.
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Para finalizar la actividad, el dinamizador sintetizará las aportaciones del alumnado, usando el material teórico que desee como apoyo. Para la síntesis, el dinamizador contará con 15 minutos.
Cuestionario de valoración de la actividad o tallerTalleres Violencia. Tolerancia Cero |
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| Datos de la actividad o taller | |||
| Fecha | |||
| Localidad | |||
| Centro educativo | |||
| Valoración de la sesión. Valora de 1 a 10 (1: Nada cierto – 10: Del todo cierto) | |||
| El contenido de la actividad o taller me ha interesado. | |||
| He adquirido nuevos conocimientos durante la sesión. | |||
| La exposición ha sido clara. | |||
| Me han gustado las actividades, el desarrollo de la actividad o taller y la metodología empleada. | |||
| El formador o formadora ha mantenido el interés del grupo. | |||
| Nota final del FORMADOR O FORMADORA | |||
| Nota final de la actividad o taller | |||
| DE TODAS LAS TEMÁTICAS QUE HAS TRABAJADO EN LA ACTIVIDAD O TALLER, ¿CUÁL TE HA LLAMADO MÁS LA ATENCIÓN? (Resume de forma breve los aprendizajes más significativos que has adquirido. Destaca las ideas que más te han chocado.) |
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