De los romanos hemos heredado su organización del calendario, la nomenclatura de los meses y días de la semana e incluso algunos de nuestros días festivos.

En los inicios del Imperio romano el año empezaba el 1 de marzo pero a partir del s. I a.C, Julio César instauró el calendario solar egipcio y marcó el 1 de enero como primer día del año. Así nacía el calendario juliano, antecesor de nuestro calendario gregoriano actual.