De noche

De noche la ciudad era tan ruidosa como de día, desde que Julio César dictó una ley que prohibía que los carros circulasen de día para evitar accidentes y atascos.

El reparto de mercancías por la noche provocaba un gran alboroto de vehículos y trabajadores, además de los ladrones y los borrachos nocturnos.

En la ciudad romana...¡era imposible dormir!