Tecnología digital

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Impacto


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Por tecnología digital entendemos el uso de estrategias asistidas por ordenador y por tecnologías que promueven el aprendizaje en los centros educativos. Las metodologías utilizadas en esta área son muy diversas, pero generalmente implican:

  • Tecnología para el alumnado, en la que el alumnado utiliza programas o aplicaciones diseñados para la resolución de problemas y para el aprendizaje abierto.

  • Tecnología para docentes, como pizarras interactivas o plataformas de aprendizaje.

Impacto

Evidencias internacionales

Los estudios revelan sistemáticamente que la tecnología digital se asocia a logros académicos moderados: de media, un progreso adicional de cuatro meses. Sin embargo, se observan variaciones considerables en el impacto.

Las investigaciones sugieren que las metodologías tecnológicas se deberían utilizar para complementar otras actividades docentes, en vez de sustituir metodologías más tradicionales. Es poco probable que determinadas tecnologías propicien cambios directos en el aprendizaje, aunque algunas pueden permitir cambios en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Por ejemplo, pueden ayudar al profesorado a generar feedback más eficaz o utilizar representaciones más útiles, o pueden motivar al alumnado para que practique más.

Los estudios sugieren que las metodologías que individualizan el aprendizaje con la tecnología (como el uso de un ordenador portátil individual con el que el alumnado completa actividades de aprendizaje a su propio ritmo o el uso individual de software de ejercicios y prácticas) pueden no resultar tan útiles como el aprendizaje en grupos reducidos con tecnología o el uso colaborativo de la tecnología.

Existen evidencias claras de que las metodologías centradas en la tecnología digital son más beneficiosas para la práctica de la escritura y las matemáticas que para la ortografía y la resolución de problemas, y existen algunas evidencias de que son más eficaces con estudiantes más jóvenes.

Evidencias en España

​​​​​​​En España los estudios encontrados sobre tecnología digital son muy diversos y tienen diferentes focos: desde la capacitación docente para mejorar las competencias digitales del alumnado, hasta el uso de la realidad virtual y videojuegos para experimentar con fenómenos no accesibles para el alumnado en el mundo real.

Se constata el uso de la tecnología digital en el aula para:

Impartir una educación más personalizada y apoyar las diferentes formas de aprender por parte del alumnado, con herramientas como: motores de búsqueda, wikis, blogs, podcast y mensajería instantánea.

El apoyo del aprendizaje de idiomas, y de otras materias como matemáticas, ciencias, entre otras.

La formación presencial y no presencial online.

Los estudios afirman que el uso de las TICs en el aula motivan e incentivan el aprendizaje del alumnado. A su vez permiten desarrollar la capacidad de “aprender a aprender” para indagar y profundizar en cualquier campo, respetando el tiempo y los diferentes modos de aprender de los estudiantes.

Por ejemplo, Sáez et al. (2019) mostraron en su investigación que el grupo de alumnos que hizo uso de la realidad aumentada y de localización obtuvo mejoras, estadísticamente significativas en la motivación hacia el aprendizaje, el rendimiento académico de la materia y en la competencia digital.

Otro tipo de estudios analizaron la eficacia de herramientas en los procesos de enseñanza-aprendizaje. Este es el caso de Garmen et al. (2019) cuyo trabajo se planteó el diseño, el desarrollo y el pilotaje del software TOI (Tree of Intelligences), con el propósito de evaluar e intervenir las inteligencias múltiples, a través de los videojuegos diseñados pedagógicamente. Se mostró como un adecuado instrumento de evaluación e intervención de las inteligencias múltiples.

Asimismo la investigación de García y Cantón (2019) mostró patrones diferentes de acuerdo al sexo, la edad y el uso de herramientas. Los adolescentes utilizaron herramientas como motores de búsqueda y wikis para realizar tareas académicas y el podcast para divertirse. Respecto al rendimiento académico, las mujeres presentaron un rendimiento promedio superior en las áreas lingüísticas, así como los adolescentes más jóvenes en todas las asignaturas analizadas. En función del uso de herramientas, el uso de motores de búsqueda se relacionó con un mayor rendimiento en ciencias y en las áreas lingüísticas; y el uso de podcast, con un mayor rendimiento en matemáticas.

En los diferentes estudios existe evidencia consistente de la necesidad de implementar la capacitación docente en el uso de las TIC, para que la tecnología pueda ser utilizada en el aula como apoyo a la enseñanza y por los estudiantes para apoyar su aprendizaje.

Colás et al. (2019) valoraron las siguientes dimensiones para analizar la competencia digital de los docentes: información, comunicación, generación de contenido, bienestar y resolución de problemas. Se evaluó la competencia digital docente de acuerdo al desarrollo de esta en los estudiantes. Los resultados promedios demostraron que los estudiantes alcanzaron un nivel medio de desarrollo de la competencia digital. Se concluyó que aún falta mucho por hacer en la formación del profesorado en materia TIC, por lo que es necesario más apoyo en estrategias para la enseñanza de sus estudiantes.

Miralles et al. (2019) analizando la competencia digital de los docentes, concluyeron en su estudio en la necesidad de: 1) reforzar en los programas de formación del profesorado las competencias digitales docentes sobre el conocimiento de la didáctica orientada al contenido propio a enseñar, más allá del conocimiento sobre las herramientas de las tecnologías de información y comunicación (TIC); 2) utilizar los recursos digitales no solo desde lo lúdico y motivacional, sino también para desarrollar la capacidad crítica en los alumnos al evaluar la información digital y poder resolver interrogantes históricos

Una perspectiva global sobre la percepción de los estudiantes y del profesorado sobre el uso de las TIC en el aula, la ofrece el estudio de Navarro et al. (2019). Los resultados mostraron diferencias de percepción del estudiante y del profesorado; este último percibía un uso mucho mayor de los recursos digitales en el aula. La razón puede ser que ambos grupos tienen un conocimiento y experiencia diferentes sobre los mismos. Los resultados mostraron además que los recursos y materiales digitales que más contribuyen a desarrollar la construcción colaborativa de conocimiento, la comunicación interpersonal y la autonomía (como las páginas web de contenido 2.0 como blogs y wikis; las redes sociales como comunidades virtuales; los servicios de telecomunicación, como el correo electrónico y la mensajería instantánea; y los entornos de aprendizaje en línea, como los entornos de aprendizaje virtual y los webquests) son los menos utilizados por el profesorado, tanto en primaria como en secundaria. Además, se evidenció que, cuando en el aula se hace uso de dispositivos digitales como la pizarra digital interactiva, se utilizan como dispositivos analógicos (por ejemplo como proyectores). Este estudio también resaltó la necesidad de adaptar los recursos y los materiales digitales a la forma como el alumnado interactúa con la información y accede a la lengua extranjera fuera del aula. La investigación sobre la integración de recursos y materiales digitales en contextos de aprendizaje de lengua extranjera es todavía escasa.

¿Qué eficacia tiene?

Los estudios revelan sistemáticamente que la tecnología digital se asocia a logros académicos moderados: de media, un progreso adicional de cuatro meses. Sin embargo, se observan variaciones considerables en el impacto.

Las investigaciones sugieren que las metodologías tecnológicas se deberían utilizar para complementar otras actividades docentes, en vez de sustituir metodologías más tradicionales. Es poco probable que determinadas tecnologías propicien cambios directos en el aprendizaje, aunque algunas pueden permitir cambios en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Por ejemplo, pueden ayudar al profesorado a generar feedback más eficaz o utilizar representaciones más útiles, o pueden motivar al alumnado para que practique más.

Los estudios sugieren que las metodologías que individualizan el aprendizaje con la tecnología (como el uso de un ordenador portátil individual con el que el alumnado completa actividades de aprendizaje a su propio ritmo o el uso individual de software de ejercicios y prácticas) pueden no resultar tan útiles como el aprendizaje en grupos reducidos con tecnología o el uso colaborativo de la tecnología.

Existen evidencias claras de que las metodologías centradas en la tecnología digital son más beneficiosas para la práctica de la escritura y las matemáticas que para la ortografía y la resolución de problemas, y existen algunas evidencias de que son más eficaces con estudiantes más jóvenes.

Coste

Los costes totales derivados del uso de tecnologías digitales —incluido todo el hardware— pueden ser altos, pero la mayoría de las escuelas ya cuentan con equipos de hardware, como ordenadores y pizarras interactivas.

Las estrategias que se basan en las tecnologías digitales suelen requerir formación adicional y apoyo para el profesorado para asegurar que estas tecnologías se usan de forma correcta y se obtienen efectos beneficiosos en el aprendizaje.

Los gastos que supone un programa corriente se estiman en 300 € por estudiante para el nuevo equipamiento y el apoyo técnico, además de 375 £ más por clase (15 € por estudiante) para el apoyo y el desarrollo profesional. Por lo tanto, los costes se estiman como moderados.

¿Qué debes tener en cuenta?

    Antes de implementar esta estrategia en un entorno educativo, se debe tener en cuenta lo siguiente:

    1. El uso eficaz de la tecnología digital se ve impulsado por los objetivos de aprendizaje y enseñanza más que por una tecnología específica: la tecnología no es un fin en sí misma. Debería tener claro cómo una nueva tecnología mejorará los procesos de enseñanza y aprendizaje.

    2. Las nuevas tecnologías no conducen automáticamente a una mejora del rendimiento escolar.

    3. ¿De qué manera podrá una nueva tecnología ayudar al alumnado para que se esfuerce más, durante más tiempo, o trabaje de una forma más eficiente, a fin de mejorar su aprendizaje?

    4. Motivar al alumnado para que utilice la tecnología no siempre se traduce en un aprendizaje más eficaz, sobre todo, si el uso de la tecnología y los resultados de aprendizaje deseados no están en estrecha concordancia.

    5. El profesorado necesita ayuda y tiempo para aprender a utilizar las nuevas tecnologías de una forma eficaz. Este proceso implica mucho más que aprender a utilizar el hardware o el software. La formación también debería ayudar al profesorado a entender cómo se puede utilizar la tecnología en beneficio del aprendizaje.

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