Intervenciones educativas sobre las aspiraciones del alumnado

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Intervenciones educativas sobre las aspiraciones del alumnado


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Las aspiraciones hacen referencia a aquello que los estudiantes esperan lograr en el futuro. Para satisfacer sus anhelos acerca de la carrera profesional, la universidad u otro tipo de formación, suele ser necesario que el alumnado tenga buenos resultados académicos. Por tanto, se considera que aumentar las aspiraciones a menudo incentiva que se logre un mayor rendimiento.

Estos procesos pedagógicos tienden a incluirse en tres categorías amplias:

  1. Estrategias que se centran en padres, mares y familias,

  2. Procesos que se centran en la práctica docente y

  3. Actividades extraescolares o extracurriculares, a veces con la participación de los compañeros de clase o del tutor o tutora.

Las metodologías utilizadas en estas estrategias son diversas. Algunas pretenden cambiar las aspiraciones directamente a través de la exposición del alumnado a nuevas oportunidades y otras tratan de aumentar las aspiraciones mediante el desarrollo general de la autoestima, la motivación, o la eficacia personal. Para las intervenciones que se centran en la eficacia personal y la motivación específicamente en un contexto de aprendizaje, se puede consultar la entrada sobre metacognición y la autorregulación.

Impacto

Evidencias internacionales

La relación entre las aspiraciones y los logros es compleja, pero, en promedio, los procesos pedagógicos que apuntan a aumentar las aspiraciones parecen tener poco o ningún efecto positivo en el rendimiento académico. Esto puede parecer una contradicción, pero hay tres razones principales por las que podría suceder.

En primer lugar, las publicaciones indican que la mayoría de jóvenes ya tiene grandes aspiraciones, sugiriendo que en casi todos los casos el bajo rendimiento no se debe a tener pocas aspiraciones, sino a una brecha entre estos anhelos y los conocimientos, las habilidades y las características necesarias para alcanzarlos.

En segundo lugar, cuando el alumnado tiene menos aspiraciones, no está claro que se logre aumentar sus anhelos a través de estrategias didácticas centradas en este aspecto. Por último, cuando las aspiraciones son en un principio bajas y se logra aumentarlas a través de una estrategia de este tipo, no está claro que esto provoque necesariamente una mejora en el aprendizaje. Como resultado, es posible que sea más útil centrarse directamente en aumentar el rendimiento. En los programas sobre aspiraciones que hacen aumentar el rendimiento, suele estar presente un apoyo académico adicional.

Evidencias en España

Las intervenciones sobre las aspiraciones en el alumnado se han vehiculado en España fundamentalmente a través de las acciones de tutorías y programas de orientación vocacional (estos últimos mayoritariamente aplicados a partir de 3º de ESO).

En la última década ha cobrado relevancia la promoción de vocaciones científico-tecnológicas (STEM), que ha generado muchas iniciativas privadas y públicas en las escuelas: mentoría de profesionales, actividades didácticas motivadoras y enfoque de género para disminuir el déficit de alumnas en las carreras científico-tecnológicas, principalmente. Destaca la labor de investigación sobre este foco de interés del grupo CRECIM (UAB).

También los programas de orientación vocacional y motivacional han priorizado al alumnado en riesgo de abandono educativo prematuro o de entornos socio-económicos desfavorecidos.

En cualquier caso, los estudios se han centrado en analizar los efectos de programas en la mejora de dimensiones motivacionales y no ofrecen evidencias significativas que muestren una correlación directa de estas intervenciones en la mejora del rendimiento académico.

Un estudio de interés por el análisis de un programa motivacional en un contexto educativo pluricultural como el de Ceuta, fue el desarrollado por Herrera et al. (2004). En los grupos experimentales se observó que:

Los cursos más beneficiados fueron 4º y 6º de Educación Primaria.

Los grupos experimentales mejoraron significativamente sus niveles de autoeficacia y valor intrínseco, y redujeron su ansiedad, en lo referido a las creencias motivacionales.

Entre los sexos, la única diferencia significativa que existía, en su autoeficacia - a favor de las chicas - quedó neutralizada.

Las diferencias entre grupos culturales se redujeron significativamente en el caso de las creencias motivacionales, especialmente, en la elevada ansiedad que mostraban los musulmanes. Por otra parte, el rendimiento académico se mejoró en general, reduciendo las diferencias existentes entre las medias de los musulmanes y el resto del alumnado, aunque no de manera significativa.

En la misma línea, Merino (2007) se propuso comprobar el efecto de un programa de orientación vocacional en alumnos de Educación Secundaria. El estudio concluyó que la realización de las actividades del programa, no produjeron resultados diferenciales entre los tres niveles que se había establecido en autoeficacia global (bajos, medios y altos) a la hora de mejorar las variables de madurez vocacional contempladas: el conocimiento profesional de los alumnos, la búsqueda de información, la autoconfianza y la certeza. La única variable en la que aparecieron diferencias significativas fue en eficacia en el estudio.

Un estudio más reciente de Castellano y Pantoja (2017) se adentra en la aplicación de las TIC para la acción tutorial. La intervención estaba basada en el uso de las TIC como complemento al método tradicional y se fundamentaba en el programa “Aprendo a pensar desarrollando mi inteligencia” de Yuste Hernanz y Franco Rodríguez (2002). El estudio determinó la efectividad del programa de intervención en tutorías aplicando las TIC, en relación con la mejora de la autoestima y rendimiento. Para el grupo control se obtuvo un incremento comprendido entre 8.2006 y 3.536 puntos (Autoestima: 8.206; Motivación: 6.351; Eficacia Lectora: 5.670; Inteligencia General: 3.536), mientras que para el grupo experimental el incremento estuvo comprendido entre 20.072 y 7.268 puntos (Autoestima: 20.072; Motivación: 7.268; Eficacia Lectora: 13.588; Inteligencia General: 7.361). ​​​​​​​

¿Qué eficacia tiene?

La relación entre las aspiraciones y los logros es compleja, pero, en promedio, los procesos pedagógicos que apuntan a aumentar las aspiraciones parecen tener poco o ningún efecto positivo en el rendimiento académico. Esto puede parecer una contradicción, pero hay tres razones principales por las que podría suceder.

En primer lugar, las publicaciones indican que la mayoría de jóvenes ya tiene grandes aspiraciones, sugiriendo que en casi todos los casos el bajo rendimiento no se debe a tener pocas aspiraciones, sino a una brecha entre estos anhelos y los conocimientos, las habilidades y las características necesarias para alcanzarlos.

En segundo lugar, cuando el alumnado tiene menos aspiraciones, no está claro que se logre aumentar sus anhelos a través de estrategias didácticas centradas en este aspecto. Por último, cuando las aspiraciones son en un principio bajas y se logra aumentarlas a través de una estrategia de este tipo, no está claro que esto provoque necesariamente una mejora en el aprendizaje. Como resultado, es posible que sea más útil centrarse directamente en aumentar el rendimiento. En los programas sobre aspiraciones que hacen aumentar el rendimiento, suele estar presente un apoyo académico adicional.

Coste

Los costes varían considerablemente y es complicado hacer una estimación precisa, pero en general se estiman como moderados. Los programas extraescolares suelen costar entre 25 € y 50 € por estudiante al mes. Los programas para fomentar la participación de las familias suelen costar entre 150 € por estudiante al año si el colegio cubre los gastos de personal, y 750 € por estudiante al año para proporcionar apoyo a las familias mediante personal de apoyo a tiempo completo. Las estrategias de mentoría que tienen como objetivo aumentar las aspiraciones de los estudiantes en EE. UU. se han estimado en 900 $ por estudiante al año o en alrededor de 800 $.

¿Qué debes tener en cuenta?

    Antes de implementar esta estrategia en un entorno educativo, se debe tener en cuenta lo siguiente:

    1. La relación entre las aspiraciones y el rendimiento no es sencilla. En general, las metodologías para aumentar las aspiraciones no se han traducido en mayor aprendizaje.

    2. La mayoría de estudiantes tiene grandes aspiraciones. Es probable que sea más eficaz asegurar que el alumnado adquiere el conocimiento y las habilidades para avanzar hacia sus aspiraciones que intervenir para cambiar los propios anhelos.

    3. Las actitudes, las creencias y los comportamientos en torno a las aspiraciones de las comunidades desfavorecidas son diversos, por lo que se deben evitar generalizaciones.

    4. Las metodologías que resultan eficaces casi siempre incluyen un componente académico significativo, sugiriendo que el aumento de las aspiraciones por sí mismo no será efectivo.

    5. ¿Se ha considerado cómo se controlará el impacto de cualquiera de las metodologías o estrategias en los resultados académicos?

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